Potencia tu Semana con una «Lista de Arranque» con Chequeos a tu Medida

Cuando por fin decidí tomar el control de lo que hacía, uno de los primeros cambios que hice fue ponerme en serio a preparar mejor la semana siguiente. ¡Pero enseguida fallé! Me costaba hacerlo, olvidaba detalles, me atascaba… Hasta que preparé mi propio guion para no perderme. Y no tengo duda: esa sencilla «checklist» jugó un papel clave en mi éxito personal.

La Motivación No Basta, Necesitas un Método

A estas alturas no creo que ya nadie discuta que tus hábitos marcan lo que haces y cómo lo haces. ¿Verdad?

Entonces, ¿por qué tanta gente falla a la hora de incorporar nuevos hábitos?

Porque no ven que, además de interés o ganas, hay que rodearse de un método o recursos que ayuden a construir ese hábito.

Por ejemplo, a la hora de preparar mejor la semana siguiente, la mayoría cree que con la suficiente motivación o un «espíritu positivo» ya basta. Que un «quiero cambiar y mejorar», o un «esta vez lo voy a conseguir», es la varita mágica que necesitas para ponerlo todo en marcha.

¿En serio? ¡No hombre no! Hay que sacar la caja de herramientas. Tener sólo motivación o «ganas», sin método ni recursos ni herramientas, es sinónimo de fallo y desánimo. ¿Y quién quiere eso?

La motivación a menudo se agota, el método perdura. Con el método construyes disciplina.

Haciendo Aterrizar mis Buenas Intenciones

Yo me di cuenta que si quería incorporar ese vital hábito de ir por delante de mis tareas, en lugar de perseguirlas, si quería preparar en serio mi trabajo próximo, necesitaba algo más que el «¡Vamos Berto que tú puedes!».

  • Lo primero que hice fue: Elegir un momento fijo a la semana para empezar con ese hábito de Revisar y Preparar. Así que busqué el día-momento ideal, el más estratégico para lo que buscaba, pero también el tradicionalmente más despejado. Porque me interesaba garantizarlo y no saltármelo. En mi caso fue el viernes a mediodía.
  • Lo segundo que hice fue: Recurrir a un recurso sencillísimo, pero MUY claro y específico, que ha sido vital en mi vida: esta lista de control o revisión que ahora comparto contigo.

Una Poderosa Checklist para Dominar tu Semana

Por las mismas razones que vu hace años, y que me animaron a elaborarla (y retocarla con el tiempo), esta «checklist» te ayudará con tres cosas importantísimas:

  1. Tener una guía clara para no perderte: Al ser un guion, no tienes que recordar lo que tienes que revisar, qué detalles vigilar, qué cosas pedir… Se te escaparán menos cosas. Seguramente ninguna.
  2. Ir por delante de tus cosas: Vas por delante de tus tareas, evitas imprevistos, eliminas posibles cuellos de botella. La anticipación tiene sus frutos.
  3. Eficiencia y Agilidad: Al disponer de un guion no te rompes la cabeza y haces tu revisión más rápido, pero sin caer en errores, descuidos u olvidos. Y a medida que lo repitas y repitas irás ganando en velocidad y pericia. Tu habilidad irá a más.

Ejemplo de Lista de Arranque con Chequeos Concretos

A modo de ejemplo, aquí tienes algunos elementos clave que podrías incorporar a tu checklist semanal:

  • [ ] Revisar mi agenda/calendario de la semana: ¿Qué reuniones, citas y compromisos importantes tengo? ¿Estoy preparado para ellos?
  • [ ] Listar mis objetivos prioritarios de la semana. ¿Qué tareas debo sí o sí completar?
  • [ ] Identificar tareas menores que igualmente debo hacer… pero que no quiero que se pongan en medio de lo importante.
  • [ ] ¿Necesito algo de alguien? ¿Tengo todo el material, documentos e información que necesito para esas tareas o debo pedir algo?
  • [ ] Reservar en agenda tiempo para imprevistos. Me interesa dejar un colchón para adaptarme a cambios de última hora? Recuerda que lo único previsto del trabajo son los imprevistos.
  • [ ] Planificar sesiones de trabajo a primera hora. ¿Estoy sacando partido a mis momentos de mayor energía y concentración? ¿Cómo y con qué voy a arrancar los próximos días?

Naturalmente esta lista es solo un ejemplo, una plantilla. Puedes quitar, poner… adaptarla a tus necesidades. Pero puede ser un buen punto de partida para crear tu propia poderosa checklist. Tú decides.

Incorpora este hábito, ayudándote de una buena checklist que de consistencia y agilidad a tus preparaciones semanales, y verás cómo poco a poco vas dominando tu agenda en lugar de que ella te domine a ti. ¿Te animas a probarlo durante un mes? Los resultados te sorprenderán.


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