Definir Prioridades con perspectiva y guiarnos con ellas cada día

Con trabajos en los que abunda tanta falsa urgencia, donde las tareas de mentira están disparadas, y donde las reuniones innecesarias se han desbocado, cada vez es más importante saber fijar las Prioridades.

Muchas personas tienen esas “Prioridades”, y aun así no se dejan guiar por ellas o, parece, que en la vida real no son tan prioritarias como dicen ser.

Fijarlas bien y encuadrarlas bien, con su significado real y su tremenda utilidad, implica empezar por evitar algunos errores frecuentes a la hora de definirlas.

Fallos Habituales con las Prioridades

Me gustaría compartir contigo cinco fallos frecuentes de las “Prioridades de toda la vida”

  1. La mayoría son «de paja». No son tan importantes como decimos y no aguantan el paso del tiempo o la dura actividad de cada día. Y a base de no atenderlas terminan por morir.
  2. Las prioridades no tienen un plan. Nos encanta recrearnos en lo que deberíamos hacer o lo que tendríamos que hacer pero, luego, ¿pasamos realmente a la acción? Y si actuamos, ¿está basado en un plan inteligente y definido?
  3. Muchas de ellas tienen caducidad. O dicho de otro modo: o te pones con ellas ya o pasan de largo. Y en cuanto a las prioridades, nunca encontramos el momento ideal o sencillamente nunca tenemos tiempo.
  4. No les hacemos sitio en nuestra agenda. Decimos que no tenemos tiempo, pero en el fondo si algo te importa de verdad, al final siempre le encuentras tiempo. Pero como son de paja, no pasan de la categoría de deseos frustrados.
  5. No se traducen en el día a día. No invertimos en ellas. No pensamos ni nos dedicamos a ellas. Solo las echamos de menos cuando reconocemos que no hemos hecho nada por ellas. (Un ejemplo de esto puede ser el inicio del día: muchos empiezan haciendo cualquier tarea menos las que son prioritarias. O cuando vamos a descansar y desconectar, que enseguida nos ponemos a jugar con el móvil.)

Redefinir / Replantear las Prioridades

Te animo a replantear, redefinir o pulir tus Prioridades de la mano de una serie de preguntas. Éstas en concreto que voy a compartir contigo, y que están sacadas directamente de mi ejercicio personal, y confío que te ayuden tanto como a mí:

  • ¿En qué actividades y proyectos quiero centrarme?
  • ¿Qué tareas y acciones quiero y necesito hacer?
  • ¿A qué personas quiero dedicar mi tiempo y mi atención?
  • ¿Qué cosas he descuidado y necesito reconquistar?
  • ¿Qué cosas y actividades tengo claro que debo evitar?
  • ¿Qué pasos debo dar para enfocarme hacia mis objetivos?

Guiarnos y hacer movidos por ellas

Cada vez importa más vivir enfocados, guiarnos con esas Prioridades. Y no como un deseo o algo teórico, sino hacerlas aterrizar en el día a día. Porque frente a ti tienes montones tareas, oportunidades, proyectos, actividades y propuestas. Todo demanda tu Tiempo—Atención, todo parece necesario o superimportante, y muchas cosas nos atraen mucho.

Sin saber a dónde vas y lo que de verdad quieres, ¡es tan fácil perderse! ¡Es tan fácil dar vueltas a una rotonda! ¡Es tan fácil descuidar lo importante!


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