5 detalles productivos que la mayoría de la gente no cuida

¿Qué es lo que AHORA te separa de conseguir un buen nivel productivo?

¿Sigues creyendo todavía que la culpa es de los demás?

¿Son esos malos hábitos tipo Procrastinación que de tanto repetir te has terminado por creer?

detalles productivos

Te invito a hacer un pequeño viaje. No vamos a ir muy lejos, solo a la Casilla Nº1. Porque justo ahí, en el punto de partida es donde mucha gente falla. Por no cuidar una serie de detalles productivos que en el fondo son sencillos pero cruciales. Porque te terminan definiendo.

Dame un poco de tu Tiempo y Atención y te hablo de ellos…

1Anotar para no tener que recordar

Pasan los años y sigo alucinando con la cantidad de gente que se empeña en “anotar mentalmente” las cosas. Desde nuevas ideas, hasta recordatorios y por supuesto próximas acciones y tareas. La cantidad de energía desperdiciada con el «¿qué es lo que lo que tenía que hacer?», no es nada comparado con esto otro: si tu mente está ocupada intentando recordar lo pequeño… no tiene espacio libre para centrarse en lo importante. Solucionando, creando, inventando, construyendo, avanzando, que es para lo que se inventó.

Ya sea papel en forma de libreta de parvulario o una lustrosa agenda de tapas negras. Ya sea la última app con iconos llamativos, o dos veteranas como Evernote o OneNote, hay que anotar las cosas cuando surgen. Es uno de esos detalles productivos de una sencillez pasmosa… y de una efectividad aplastante. Innegociable si buscas hacer las cosas en serio y subir de nivel.

2Prepararse y empezar el día preparado

¿Cuántas veces empiezas el día sin haber mirado nada antes? ¿Y cuántas te pones a hacer una tarea importante sin ANTES asegurarte que tienes todo lo que necesitas? Dicho así en frío es muy obvio (como la mayoría de estas cosas), pero ocurre mucho más de lo que parece. Y es que la preparación-anticipación es de esos detalles productivos que se suelen repetir, pero que te termina bendiciendo o condenando.

Yo lo tengo claro: ir por delante de tu trabajo en vez de perseguirlo, cuenta cada vez más. Y esa anticipación se concreta, entre otras cosas, en mirar por adelantado el material, información o las ideas que vas a necesitar. Para una tarea, una llamada, un correo o una reunión, lo que sea. Por supuesto eso no garantiza resultados, pero hace que lleguen antes y con menos esfuerzo. Y ¿quién no quiere eso?

3Saber Descansar y Desconectar. En serio

Llevo más de 12 años metido en Productividad Personal. Y 9 años de forma profesional. Y cada vez veo esto con más claridad: la Gestión de la Energía Diaria es de esos detalles productivos que a la mayoría se le escapan, y que cada vez cuenta más. Hablo de administrarla de forma consciente, intencionada, sabiendo qué hacer cuando falta o dónde encontrarla si tienes que dar un plus de rendimiento. Y eso tiene un nombre y apellido: Descanso y Desconexión. Reales.

Y digo “reales” porque el sucedáneo de descanso y desconexión que practican muchos no vale para nada. Ese «voy a descansar» pero sigo con el puñetero móvil en la mano, sobando la pantallita, chequeando cosas y respondiendo a otras, solo contribuye a quitarte de forma silenciosa algo que cada vez necesitas más.

Tú y tu trabajo dependéis mucho de tus ideas; de tu capacidad para tenerlas, o de encontrarlas cuando nadie las encuentra. Y ellas solo salen cuando tu mente está despejada y afilada. Y eso implica Descansar. En serio. Con Desconexiones reales donde hagas las cosas que te despejan, recargan y te impulsan. Peeeeero, parece que la multitarea, el vivir ultraconectado, el no despegar el culo de la silla, o el chequear sin parar, siguen tirando más.

4Centrarte más en Terminar que Empezar

Graba esto en tu “ADN Productivo”: «Empezar es inevitable, pero Terminar es imprescindible». Cada vez más, vamos por la vida arrastrando cosas que no hemos terminado o que están a medias. Empezar es divertido, contagia buenas sensaciones y transmite la idea de actividad. Y eso está bien. Pero no vale si luego se convierte en otro nuevo frente más, que solo va a servir para reclamar tu Tiempo, tu Energía y tu Atención.

Vivir hipotecado por temas sin cerrar es ya una tendencia.

¡Céntrate más en Terminar! Aun cuando hay bastantes cosas que no puedes rematar (porque dependen de otros), hay otras muchas que directamente SÍ dependen de ti. Terminar, Terminar y Terminar es de los detalles productivos que mejor definen a las personas productivas. Porque además es algo que se transmite a los que te rodean: equipo, colaboradores…

5Escribir buenos Asuntos de correos

¿Cuántos correos escribes al día? ¿Y en cuántos van cosas “importantes” que necesitas que otros atiendan bien? ¿Pues sabes qué? Que tus mensajes van a tener que competir con los otros 74 que otras personas también le han enviado a esa persona. Ese mismo día.

Saber escribir Asuntos claros y efectivos es otro de esos detalles productivos que cada vez suma más. Algunos nos quedamos roncos de repetir su vital importancia, pero ahí seguimos, escribiéndolos con palabras que no dicen nada… o incluso peor.

Pregúntate cuánto dependes tú y tu trabajo de los correos que envías. Luego pregúntate cómo de en serio te tomas la escritura de los Asuntos. Con un Asunto bien redactado tu jefe y clientes te entienden mejor; tus compañeros te atienden antes; puedes utilizar Reglas/Filtros que funcionan de lujo; y para rematar, dentro de varios meses podrás encontrar en unos pocos segundos ese mensaje vital que enviaste (y que alguien te respondió).

Cinco detalles productivos. Sí, creo que sé lo que estás pensando. Que son cosas para nada novedosas. Que ya las has escuchado antes. Y POR ESO mucha gente las pasa por alto.

Ese “punto” de Resultados o Efectividad que le falta a la mayoría, muchas veces está en lo básico. Porque lo básico es lo primero que olvidamos…

No te quedes aquí, descubre más...

Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...