Cómo Vencer la Procrastinación en Solo Dos Pasos

Esto no es una fórmula mágica (eso no existe) pero en los últimos años he visto que, al menos en mi caso, me ha dado un gran resultado. Y es que ya no pospongo las cosas (tanto) como antes. Todo se basa en esta premisa: procrastinamos porque nos distraemos.

Si veo que hay alguna tarea o tareas que sistemáticamente se me resisten, echo mano del viernes para desatascar esas tareas. Pero cuando tengo que enfrentarme a la procrastinación del día a día (que a la larga hace más daño), utilizo estos dos pasos.

Estoy ante una tarea que tengo que hacer. Pero es grande, tediosa, exigente o no me veo con ganas. Es, en ese momento, cuando empiezan las excusas interiores para no hacerlo. Y es, justo en ese momento, donde nuestra atención busca cualquier cosa alrededor. Como haya una mínima distracción a la vista, las posibilidades de posponer esa tarea se disparan.

Primer paso: quédate a solas con esa tarea

Procrastinamos porque tenemos a la vista (o buscamos) algo más atractivo, fácil, divertido y tentador. Si ANTES quitas todas las distracciones de en medio te quedarás a solas con lo que tienes que hacer. Esto aumenta las posibilidades de encontrar motivos para hacer la tarea. Porque cuando uno está distraído, no hay motivos, ya que la atención viaja hacia otro sitio.

Sitios como el Email, una página web, una notificación en el móvil, cambiar la música que estamos escuchando… cualquier cosa (especialmente digital) minúscula servirá para alejarnos de la tarea.

Las ganas o los motivos para empezar algo sólo aparecen cuando centras tu atención ahí.

Segundo paso: concéntrate en el primer gesto

Ya estoy aquí, mirando fijamente a la tarea. ¿Y ahora qué? Porque eso no elimina su dificultad, pesadez o extensión. Ahí es cuando yo recurro al gesto clásico frente a la procrastinación: fijarme únicamente en lo primero que tengo que hacer. De 100 veces que supero la procrastinación, 90 lo hago después de descomponer la tarea en pequeños pasos y mirar fijamente al primero. Sólo al primero.

Al fijarte sólo en el primer paso consigues romper la resistencia inicial, te das cuenta que no es para tanto y, sencillamente empiezas, que es lo único que necesitas para eliminar la posibilidad de retrasar esa tarea.

Con el tiempo me he ido dando cuenta que frente a la procrastinación, como casi todo en Productividad Personal, ser mejor o peor depende de algo que cada vez más nos empeñamos en perder: Atención.

No te quedes aquí, descubre más...

Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

Rafael Hernamperez - 28 junio 2013

Has dado en el clavo, Berto. A mi me pasa lo mismo, e inconscientemente he aplicado estos dos pasos que funcionan muy bien, especialmente el primero. El segundo lo he aplicado cuando la tarea es demasiado compleja.

Eso sí, a veces se me olvida y tiendo a dejarme llevar por las circunstancias de ese día o por otras preocupaciones… soy humano.

Flames - 28 junio 2013

Muy buen post.

Creo que lo complementaría con una foto de un duelo de pistoleros del lejano Oeste.

Primero, sólo delante del oponente, del rival que nos lleva tocando las narices durante mucho tiempo, y con el que es preciso liquidar cuentas, liquidarlo, no queda otra, o él o yo.

Segundo. Concentrarse sólo en lo primero y único que hay que hacer: desenfundar.

José Ramón López - 28 junio 2013

Y ahí es donde la proactividad nos ayuda contra la procrastinación. Esa disposición positiva de anticiparse y evitar las “tentaciones” antes de que se produzcan es vital.

Personalmente, de todos los hábitos productivos, la proactividad es el que más me ayuda en el día a día.

Un saludo Berto y gracias por estos post de productividad tan didácticos.

Luis - 29 junio 2013

Muy buen post. Como siempre muy útil

Vanessa - 2 julio 2013

Pues si… En lugar de ponerme a terminar lo que tengo entre manos… me he puesto a leerte a ti… Que paradoja! :-))))

Sergio - 3 julio 2013

Mucha razón, Berto. Me sentí identificado con lo que dices, cuando me distraigo es porque pierdo mi atención en lo principal.

Lo tomaré en cuenta. Saludos

Miriam - 7 julio 2013

Yo pienso que lo mejor es desactivar Internet en el móvil y llamadas atender las justas.

Jose luis - 9 julio 2013

Hola Berto
Muchísimas gracias. He querido volver a escuchar tu Curso de Productividad Personal pero no he podido hacerlo. ¿Sigue estando disponible?
Gracias.

Laura Cano - 11 julio 2013

Muy buen articulo! Muy buena y eficaz información! Lo comparto!

Antonio Solorio - 14 agosto 2013

Procrastinacion, para mi palabra nueva, sin embargo entiendo según los comentarios vertidos sobre este tema se refieren a la dificultad de realizar una tarea debido a que la atencion toma facilmente otro rumbo.

Creo que estamos ante la primera fase de la organizacion que es necesaria retomarla en cuanto estemos en esta situacion…en este caso el material debe ir a la bandeja de entrada y pasar por el procesamiento y luego ser separado en pedacitos pequeños llamados acciones y entonces si la podremos realizar rapidamente.
Gracias

    Berto Pena - 19 agosto 2013

    Hola Antonio. Sí, en Productividad Personal se utiliza mucho pero lo cierto es que lleva con nosotros desde el latín. Consiste en posponer de forma reiterada una tarea o cita que hay que hacer, y que por pereza o indecisión no hacemos. Para muchas personas es un problemón.

Los Comentarios están cerrados.