Un plan para tus horas de máxima Productividad

Una de las quejas más comunes de quienes no están contentos con su Productividad Personal es esta: «Trabajo como un burro pero no veo resultados». Detrás de este problema hay muchas causas (soluciones), pero la más habitual es confundir el trabajo de cantidad por el trabajo de calidad. Hoy, más que nunca, hay que buscar el trabajo inteligente.

A los llamados trabajadores del conocimiento rara vez nos miden al peso. Te medirán y te medirás por la calidad de tu trabajo, por la originalidad de tus ideas, por tu capacidad de resolución ante los problemas… por hacer de forma excepcional las tareas más complejas y exigentes. Cualquier idiota puede hacer lo fácil; son las tareas extraordinarias las que marcan la diferencia.

Y esa calidad, esa excelencia, sale a la luz con mucha más facilidad en ciertos momentos del día: en tus horas de máxima Productividad. Aprovechando, intencionadamente, esos ratos donde tú sabes que rindes mejor y los demás te dejan trabajar, tendrás más éxito con ciertas tareas que son las que de verdad generan resultados. Las que te hacen decir: «Ha costado pero acabo de avanzar».

Si me llevas leyendo un tiempo no te he contado nada nuevo hasta aquí. Lo que te propongo hoy es ir un paso más allá. No quedarte en un simple «aprovechar los ratos en los que rindo más», sino tener incluso un plan especial para esas horas de máxima Productividad.

Se trata de contar con un plan específico y ambicioso para sacar lo máximo de tus mejores horas. En otras palabras: tener un plan diario dentro de tu habitual plan de trabajo para que en esos picos de máximo rendimiento puedas multiplicar tus resultados. Que el primer objetivo que te fijes para mañana sea aprovechar al 110% ese momento privilegiado.

1Conoce tus mejores horas

Casi todo el mundo conoce sus mejores horas para trabajar. Puede ser al comienzo del día, aprovechando la frescura mental propia y la ausencia de interrupciones externas; puede ser a la hora de comer, donde hay menos distracciones y llamadas; o puede ser al anochecer cuando todo el mundo se ha ido a la cama. Más que el momento importa si lo conoces y si de veras quieres aprovecharlo a tope.

Para detectar tus horas de máxima Productividad debes tener en cuenta cosas como: tus niveles de energía e intensidad, tu capacidad de concentración, tu facilidad para ganar ritmo e intensidad, tu estado de ánimo, las distracciones a tu alrededor y interrupciones externas.

Dentro de tu planificación diaria pregúntate: «¿Qué voy a hacer y qué no voy a hacer para aprovechar al 110% mis horas de máxima Productividad?»

2Qué no hacer

La lógica dicta que el siguiente paso es elegir qué tareas debes hacer en esos momentos u horas. Y es así. Pero, antes de eso, te animo a hacer otra cosa que para mí es más importante si cabe: decidir por adelantado qué es lo que no vas a hacer en esas horas de máxima Productividad.

Porque hay ciertas tareas, actividades o rutinas que, aunque pueden entrar dentro de nuestro día, no deberían colarse ni a golpes dentro de las horas de máxima Productividad. Porque sería desaprovecharlas tontamente, y el equivalente a decir: «me da igual no conseguir resultados». Para ello puedes elaborar una lista específica de tareas o gestos que NO vas a hacer nunca en esas horas. Cosas como las reuniones, navegar por Internet, el Email, el teléfono, redes sociales o hacer tareas mecánicas o rutinarias deben quedar fuera de esas horas; que por sentido común nacieron para hacer cosas de verdadero peso en tu trabajo.

3Qué vas a conseguir

Tener un plan para aprovechar al máximo esas horas es querer exprimirlas hasta la última gota. No como un anhelo, no como algo que uno se propone y “a ver si sale”, sino como algo que se busca deliberadamente... empezando en la planificación diaria. A última hora del día, cuando hagas tu planificación para mañana, incluye también un plan específico para esas horas. ¿Qué vas a hacer y qué vas a conseguir durante ese tiempo? Da igual si es una hora o dos, lo que importa es lo que vas a hacer.

Introduce siempre ahí las tareas o actividades que exijan más concentración, más energía, más creatividad y más ritmo de trabajo… las tareas que dejen huella, las más difíciles, las que incluso no te apetezcan. Las harás antes, las harás con menos dificultad, las harás con más calidad.

Esto de incorporar un (nuevo) plan específico para estas horas dentro de mi habitual plan diario es algo que empecé a probar durante el año pasado. Yo ya sabía de sobra la importancia de aprovechar mis mejores horas. Lo que hice y te propongo ahora es ser más decidido y ambicioso en esas horas.

Todos los días dedica unos minutos dentro de tu planificación diaria para hacerte esta pregunta: «¿Qué voy a hacer y qué no voy a hacer mañana para aprovechar al 110% mis horas de máxima Productividad?»

No te quedes aquí, descubre más...

Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

  • Eduard Santamira

    Yo desde que te escuche en una entrevista hablar de las horas de max productividad me puse las pilas y noté mucha diferencia, se lo reocomiendo a todo el mundo. Esto del “plan especifico” suena bien, lo intentaré a ver qué tal :)

    Salu2!

    • Yo desde que hice el cambio para tomarme mucho más en serio esas horas (en mi caso 2h-2,5h) he notado una gran diferencia. Te animo a probar, es lo bueno que tiene esto, puedes experimentar!

  • Jandro Iturriaga

    Buen post Berto!
    Me gusta mucho eso de lo que no vas a hacer. Creo que es un punto donde fallamos mucho. Cómo es eso? Tan importante como lo que haces es lo que no haces?

    • Justo! Muchas veces (yo diría siempre) hay que tener claro que no hacer cuándo. Para estas horas de máxima Productividad, dentro de ese plan, yo lo que hago es excluir tareas que no haré ni loco. Las dejo para otro momento o día.

  • Gracias por los consejos agrego tu feed para tenerlo en cuenta, saludos Berto.

  • JC

    Mis mejores horas son por la mañana, cuando mi concentración alcanza los niveles más altos. Lamentablemente la agenda no siempre permite fijar esa hora, pero es cierto que cuando sé que necesito pensar con mucha calidad y creatividad busco esos ratos para hacerlo.

    Saludos

    JC
    http://comomeorganizo.blogspot.com
    Twitter: @ComoMeOrganizo
    Ultima Nota: Actitud – Cerrar los Temas Pendientes

  • rafael8a

    Probe varios ordenes en mi agenda diaria, y me decante por dejar el trabajo de sustancia para despues del almuerzo, despues de salir de los pendientes de rutina. Asi no estoy ya pendiente de los tiempos ni de q se me esta acumulando el curso q estoy haciendo por mail y q es necesario, y demas etc.
    Como me gusta el trabajo q hago se me pasan las horas y me da la noche totalmente concentrado, abstraido y sin pendientes en la cabeza.

  • Personalmente mis horas de mas productividad son las nocturnas, son las mas inspiradoras y de mayor creatividad para mi… La calma de la noche y el silencio me inspiran y me centro mas en lo que hago siendo mas productivo. Lo nunca me había planteado es lo que no voy ha hacer, me gusta mucho eso Berto, gracias por el post y lo pondré en practica.

    http://www.principiosyvalores.wordpress.com

  • Bueno, en mi caso que empiezo a trabajar a las 5h00 es difícil. Pero con una motivación fuerte, un plan y un objetivo definido, nada es imposible. Mis horas productivas son entre las 19h00 y las 21h00, después de una pequeña siesta reparadora.
    http://www.logropersonal.com