14 Tareas de Baja Intensidad para Hacer Cuando Estás Cansado

Al hilo de uno de mis últimos artículos aquí, quería hablarte de un recurso que puede venirte bien en el trabajo. Yo lo utilizo mucho. Viene fenomenal para esos momentos en los que ya estás cansado pero todavía te queda tiempo de trabajo y quieres aprovecharlo haciendo algo útil.

Imagina esta escena: el día de trabajo toca a su fin. Has completado tu lista de tareas para hoy (¡bien!) y lógicamente estás cansado. Pero ves que todavía te queda un rato antes de cerrar el día. Dejando los Twitters y compañía de lado, te apetece hacer algo productivo.

Es el momento perfecto para echar mano a tus tareas de baja intensidad. Son una serie de cosas que no tienen una fecha de vencimiento (pero que tarde o temprano hay que hacer), que no suponen un gran esfuerzo, y que sin salvar al mundo te permiten hacer algo provechoso en tu trabajo.

A poco que rebusques en tus rutinas vas a encontrar un montón de estas tareas. Comparto contigo algunas de las que hago yo:

  1. Ordenar y despejar la mesa de trabajo.
  2. Procesar las últimas notas de la aplicación de información personal (en mi caso Evernote).
  3. Actualizar y hacer limpieza de feeds (blogs).
  4. Hacer un backup de ficheros de trabajo importantes.
  5. Revisar la organización de las carpetas sobre las que más trabajo (en mi caso en Dropbox).
  6. Revisar mi lista de lecturas pendientes (en mi caso en Pocket).
  7. (A veces) dibujo un mapa mental con el plan de trabajo de mañana. Dado que no lo interpretas como una planificación formal, sólo un dibujo, la mente lo hace sin esfuerzo.
  8. Pequeñas tareas de la web/blog: revisar visitas, algún rápido backup…
  9. Revisar los filtros y reglas del Email para ver si necesitan una puesta a punto.
  10. Revisar la lista de aplicaciones instaladas para eliminar alguna que ya no utilizo.
  11. Limpio y ordeno el Escritorio de mi ordenador: iconos, archivos antiguos…
  12. Limpio la carpeta Descargas. Lugar tradicional donde solemos acumular cosas que ya no nos valen.
  13. Escaneo alguna tarjeta de visita que me hayan dado recientemente.
  14. Y si no se me ocurre otra cosa que hacer a veces veo algún vídeo-tutorial, una review o una charla que me interese en YouTube.

Hacer estas cosas en esos momentos no sólo te permite hacer algo productivo cuando no tienes muchas ganas. Tiene además otra enorme ventaja: cuando quitas de en medio estas cosas, nunca se interponen luego en el camino de las tareas más importantes. Para mí es otra pieza más del trabajo inteligente.

No te quedes aquí, descubre más...

Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

JC - 30 octubre 2013

Si, tal cual. Son esas tareas que ni son urgentes ni importantes. Como las del 4to cuadrante del tablero de Covey.

Lo que hago en esos casos, es usar mi lista de tareas de baja prioridad, las que nunca tienen un vencimiento concreto ni pasa nada grave si no las hago. Un rato, me las quito de encima tal cual dices y dejan de jorobar en el futuro.

Un abrazo

JC
http://www.comomeorganizo.com
Twitter: @ComoMeOrganizo
Ultima Nota: Carga esa bendita bateria…

Eduardo Sanz - 31 octubre 2013

Hola Berto! Hace tiempo que no comento pero queria pasarme y darte las gracias por todo lo que he aprendido. Recuerdo que en un curso que nos diste insistías en la importancia de estas pequeñas cosas.
¡Gracias!

    Berto Pena - 6 noviembre 2013

    Gracias Eduardo! Sí, y como ves sigo insistiendo en ello. Los cambios más grandes que he experimentado yo han sido de la mano de las cosas más pequeñas. De un montón de cosas pequeñas. Pero claro, no llaman la atención :-)

Los Comentarios están cerrados.