Si Buscas Resultados tienes que Subir el Peso de tus Tareas

«¿Cómo puedo conseguir más resultados?» Es una pregunta que me hacen con bastante frecuencia. «Sube el “peso” de tus tareas», respondo yo. Si te desgastas en cosas pequeñas consigues cosas pequeñas. Si te desgastas en tus tareas clave consigues más. Por fin el tiempo “cunde” y se traduce en resultados.

He aquí un agujero negro en la productividad de muchas personas: cada vez tenemos más tareas basura, microtareas y tareas mini. Cosas que nos mantienen muy ocupados, que no nos hacen parar ni un minuto, que llenan nuestro horario de principio a fin, y que nos transmiten la falsa creencia de que avanzamos mucho. Son, junto a las falsas urgencias, uno de los engaños con los que convivimos en el trabajo.

Cuando te vuelcas mucho en este tipo de tareas tienes un triple problema:

  1. Por un lado te desgastas. Ya que, aunque son pequeñas y poco exigentes, en conjunto demandan tiempo, atención y energía. A la larga pagas un precio por ellas.
  2. Además no te hacen avanzar, no suman, no dejan huella. Pasan desapercibidas. De hecho tú y los demás las olvidáis a los pocos minutos de haberlas terminado.
  3. Y lo más importante: te alejan de las Tareas Clave: a más tiempo+atención+energía que pongas en cosas pequeñas, menos tendrás para las cosas que sí suman y dejan huella.

«¡Eh!, pero esas son cosas hay que hacer. No puedo simplemente ignorarlas». Por supuesto. Todos tenemos que hacer cosas grandes y pequeñas. Y en el día/semana todas deben tener cabida. Pero, ¿dónde pones el foco? ¿Cómo encaras tu día? ¿Por dónde lo empiezas? ¿Dónde decides desgastarte? ¿Cuál es el plato principal del día? ¿Sabes distinguir las “batallas”? ¿Al planificar en qué te fijas en primer lugar? ¿Quiénes son las protagonistas de tu día?

¿Tienes claro todo esto cada día… o simplemente echas a correr y te pones a hacer?

“Aumentar el peso de tus tareas” significa cambiar de chip y enfocar cada día en función de las tareas que más cuentan, que más pesan. También, ojo, las más exigentes, complejas y retadoras. Significa, literalmente, optar por un trabajo que se volverá más arduo. Que cansa más pero que desgasta menos. Porque a cambio te da más.

Lo cuento con tanta rotundidad porque, como todas las cosas que escribo en este blog, lo he vivido en primera persona. Hubo un día en el que intencionadamente decidí subir el peso de mis tareas. Y gané muchas cosas buenas:

  • Mi día ahora me cunde más. No es que haga más cosas, es que las que hago cuentan más.
  • Mi esfuerzo no se diluye y no pasa desapercibido, sino que se traduce en cosas que veo y que otros ven. Los resultados son tangibles.
  • Aunque más exigente, mi trabajo ahora es más satisfactorio y gratificante. Ya que son tareas retadoras que apetece “vencer” y completar. Me veo haciéndolas y pudiendo con ellas.
  • Concentrarme en tareas de peso me ha obligado a aprender cosas nuevas (técnicas, habilidades…). He ganado en experiencia y conocimientos.

¿Quieres conseguir más resultados? Sube el peso de tus tareas. Hazlo deliberadamente. Persíguelo. Busca, acepta, planifica y empieza tu día por tareas de más peso. El trabajo será más difícil. Sí. Te costará más hacer las cosas. Sí. Las tareas se volverán más exigentes. Sí. Pero al meterte en la cama lo harás con una sonrisa. Porque no hay mejor sensación que la del trabajo duro que al final genera resultados.

No te quedes aquí, descubre más...

Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

Flames - 5 febrero 2014

Estupendo consejo. A veces la regla del 20/80 podría llamarse la regla de 99/1 donde el 99 por ciento del esfuerzo produce el 1% del resultado. Y a veces nos enfrascamos en ello tercamente, día tras día.

Quizás se podría extrapolar a la vida y nos empeñemos en dedicar nuestro tiempo a lo que menos importa.

    Berto Pena - 6 febrero 2014

    Me alegro que te haya gustado. Yo pienso como tú. Ese 80/20 igual antes valía, pero en nuestro empeeño creciente por cargar con más cosas y hacer más, ha ido cambiando brutalmente. Y lo peor es que no nos damos cuenta o miramos para otro lado.

    Y sin duda, lo que apuntas es fundamental: casi TODAS estas cosas se aplican dentro y fuera del trabajo. Sólo que yo tiendo a enfocar los artículos en tono de trabajo. Gracias!

David Crespi - 6 febrero 2014

Hasta ahora he trabajado con TMI, pero veo más completo el sistema de pesos, da la sensación de dar una perspectiva más amplia en la selección de tareas.

Francisco José Vila Martín - 7 febrero 2014

Hola Berto:

Una duda que me surge de leer el post… Vale hay que centrarse en las tareas “que mas pesan”… ¿qué hacemos con el resto? ¿no las hacemos?… Muchas de estas tareas “mini” las tenemos que hacer si o si.

Un saludo

    Huicho - 10 febrero 2014

    Ciertamente nos pueden meter en serios problemas el descuido de algunas tareas mini (no archivar facturas, no procesar tu bandeja de entrada, no procesar el email, no escribir emails, no hacer ciertas llamadas, etc.), por no cumplir nuestras responsabilidades, y a la larga genera estrés.

    Lo que dice Berto es cierto, enfócate en las tareas claves primero (por ejemplo, sólo elije 3 al día), luego tendrás que enfrentarte con los imprevistos, pero será más fácil si al principio del día sacas las tareas clave, aunque algún día tengas que resolver los imprevistos primero y luego las tareas clave: dice Berto “me ha obligado a aprender cosas nuevas (técnicas, habilidades…)”.

    Deja después un tiempo para las tareas mini, lo mejor es antes de ir a comer y/o antes de terminar la jornada. Así te presionarás para hacerlas rápido y no le dedicarás mucho tiempo, que es el fondo del artículo de Berto.

      Berto Pena - 19 febrero 2014

      Gracias! El problema siempre es la dualidad “estar ocupado” vs. “ser productivo”. Muchas tareas llenan el día, nos transmiten sensación de hacer, pero en el fondo, ¿qué queda? Siempre habrá que hacer cosas grandes y pequeñas, pero el foco hay que ponerlo antes y con más pasión en las tareas de más peso.

    Berto Pena - 19 febrero 2014

    Se me pasó contestarte :-P

    Claro que hacerlas. Cada día/semana tenemos muchas micro y minitareas. Y hay que completarlas. La clave para mí pasa por empezar el día y poner el foco (el esfuerzo, la atención) más en las tareas de más peso. Desgastarnos más en las tareas que más nos piden… pero que a cambio más nos dan.

Willians Costa - 8 febrero 2014

Excelente artículo! Considero que, efectivamente, muchas veces nos desgastamos en tareas de poco peso…. Gracias por hacernos ver lo evidente!

    Berto Pena - 19 febrero 2014

    Muchas gracias Willians. Es algo a lo que tenemos que prestar atención casi de forma constante. Vigilarlo. Porque en el ritmo diario, es facilísimo liarse (y desgastarse) con tareas de poco peso y no poner el foco en las que verdaderamente nos hacen avanzar.

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