Mi Método Personal para Leer Libros de un Modo más Efectivo

A lo largo del año, y siempre por trabajo, termino leyendo un cierto número de libros profesionales. A base de sumar títulos, he desarrollado mi propio estilo para hacerlo (creo) de un modo más eficiente que la lectura “todo-seguido”.

(ATENCIÓN, porque este artículo no va de novelas y libros de ficción y ocio, sino exclusivamente de libros, manuales y documentación profesionales.)

No me considero un devorador de libros y ni mucho menos un lector rápido. De hecho soy algo torpón. La lectura (profesional) la tengo como un complemento al grueso de mi actividad: formación, divulgación, hablar en público, escribir.

Cuando me acerco a un libro busco varias cosas: ampliar conocimientos sobre un área que conozco; aprender algo nuevo; recopilar material e ideas para utilizar en el futuro… Pero, también, quiero terminarlo con agilidad y no eternizarme en la lectura. Y si no me gusta, no me engancha o no me aporta, lo dejo de leer. Para mí leer un libro no es firmar un contrato.

Sea como fuere, busco sacar lo máximo de la lectura y no leer por leer o para «matar el tiempo» (recuerda, siempre refiriéndome a libros de trabajo). Con el paso de los años, y casi de forma instintiva, he ido creando mi propio “método” para leer libros de un modo más eficiente. O eso creo yo.

  • Antes de leer, elimino distracciones. Si voy a leer, voy a leer, no a estar atento a mi correo o juguetear con la pantallita de mi móvil. Lo que hago es activar el modo “No molestar”, monto mi propio firewall mental y me sumerjo en el libro. Así me aseguro que estaré totalmente centrado y enchufado en la lectura. Ya que en el fondo va a ser un rato de trabajo.
  • Leo con algo cerca para anotar. Citas, reflexiones, ideas, gráficos, y hasta mapas mentales o infografías de una página he llegado a dibujar tras leer un párrafo. ¿Cómo vas a retener y recordar todas las cosas buenísimas que encontrarás en tus libros?
  • Hago una primera lectura a vista de pájaro. No suelo empezar un libro sin más, sino que empiezo: 1) leyendo a fondo el índice general del libro; 2) Identifico los capítulos o partes que más me pueden interesar; 3) Hago una primera lectura muy rápida (en plan escaner humano) de esos capítulos.
  • Agilizo-acorto los capítulos introductorios. A veces los leo a toda leche o, simplemente, me los salto. Porque rara vez quienes escribimos un libro vamos directamente al grano desde la primera página. En eso, el análisis inicial del índice me ayuda enormemente.
  • Altero el orden de lectura. Del índice y esa preliminar lectura de pájaro, a veces decido cambiar el orden de ciertos capítulos, empezando-terminando por aquéllos que más-menos me interesen. Todo al servicio de sacar más de mi tiempo de lectura.
  • Anoto las tareas que surgen. SIEMPRE que leo un libro profesional surgen tareas o cosas que mirar a posteriori: ampliar información, mirar una web, buscar más info de un autor, etc. Mientras leo lo anoto en mi lista de tareas y así nunca se me olvida.

Pero de todas las cosas que hago al leer un libro profesional, sin duda lo que más me ayuda es crear mi propio “libro paralelo”. Lo explico.

Consiste en crear unos súper apuntes (más o menos elaborados o extensos, eso ya depende de cada uno) que no sólo serán un resumen del libro, sino tu propia versión del libro. ¿Y esto por qué? El autor escribe un libro como él quiere (estructura, contenidos…) pero no siempre es lo que tú necesitas o te viene mejor. Mediante ese gran resumen que vas haciendo sobre la marcha, puedes “rehacer” el libro y sobre todo adaptarlo a lo que necesitas o necesitarás. ¿Qué ganas molestándote en crear este otro “libro”? ¿No será tirar demasiado tiempo y esfuerzo? ¿Merece la pena?

  1. Dentro de un mes o un año, podrás consultarlo con más facilidad, comodidad, rapidez. Tendrás a la vista las ideas clave. Casi sólo con abrirlo.
  2. Si lo haces en digital (por ejemplo con una aplicación tipo Evernote), podrás acceder y consultar tu biblioteca personal allá donde estés.
  3. En el futuro podrás repasar y releer mucho y con más asiduidad, venciendo la inicial pereza de “tener que leerlo entero”.
  4. Cuando extraes ideas y las anotas sintetizando con tu estilo y tus palabras, estás comprendiendo y asimilando más y mejor lo que te interesa guardar para ti.
  5. Es más fácil sacar un plan de acción o próximos pasos a dar. Muchas veces el «qué buena idea, voy a hacer esto», se pierde entre tanto párrafo y tanta página.
  6. Actúa como un complemento del original, al que naturalmente siempre podrás volver. Pero la experiencia de repasar, refrescar y reforzar conceptos, es infinitamente más ágil, práctica y eficaz.

Naturalmente yo no hago “libros paralelos” de todo lo que leo. Pero sí de los libros que más me interesan para mi trabajo. Siempre leo en un Kindle y siempre llevo conmigo una libreta tipo Moleskine que a la vez actúa como funda del primero. Esto me permite leer en cualquier momento y lugar, aprovechando los muchos Rincones que me regala el día. ¡Buena lectura!

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Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

Alberto Medina - 6 diciembre 2014

Buenísimo articulo tocayo, justo tenia una idea similar vagando por mi mente desde hace tiempo.

    Berto Pena - 8 diciembre 2014

    Gracias Alberto! Yo esto lo fui aprendiendo a base de probar cosas. No sé si es un gran método o el mejor… pero es el que me funciona a mí :-)

Minimo Da Vinci - 6 diciembre 2014

Crear el libro paralelo me parece una idea genial, justamente ahora estoy leyendo GTD de David Allen y la única manera que se me ocurrió para asimilar los conocimientos fue hacer mi mini libro, me reconforta saber que no estoy desencaminado.

    Berto Pena - 8 diciembre 2014

    Sin duda hay libros que se prestan más a ese mega-resumen o libro en paralelo. Aquéllos que tienes que repasar más después, los muy densos, etc. De primeras parece un trabajo extra innecesario pero, si lo vas a reutilizar en el futuro, es toda una inversión. Gracias!

Iñaki Calvo - 10 diciembre 2014

Tienes razón, Berto. Es importante apropiarse del libro en la lectura. A mí me ayudan mucho las notas y subrayados de mi Kindle, que siempre van a parar a mi Evernote.

Me encantaría ver uno de esos “libros” que haces en paralelo a la lectura, ¿podrías dejarnos un enlace? Seguro que nos sirve de inspiración.

¡Gracias por el artículo y un saludo!

    Berto Pena - 12 diciembre 2014

    No los tengo en digital. Como apuntaba en el artículo escribo la mayoría en papel.

    Sí que utilizo muchos mapas mentales, diagramas, gráficos… para facilitar el aprendizaje/repaso posterior.

Silvestre Segarra Soria - 10 diciembre 2014

Hola Berto,

Como Iñaki me encantaría ver un enlace una muestra.

Me ha parecido entender que se puede pasar el subrayado del Kindle a Evernote, ¿es eso posible?

Un cordial saludo.
Silvestre.

    Berto Pena - 12 diciembre 2014

    Gracias Silvestre. Como le decía a Iñaki, en esto trabajo principalmente en papel. Al subrayado de Kindle nunca me he acostumbrado, no lo utilizo casi.

Iñaki Calvo - 10 diciembre 2014

Sí, para pasar tus notas y subrayados puedes usar https://www.clippings.io/ o iniciar sesión aquí: https://kindle.amazon.com/your_highlights y usar el web clipper de Evernote.

Silvestre Segarra Soria - 15 diciembre 2014

Ya he empezado a notar los beneficios de estos consejos.

¡Muchas gracias Berto!

Marcos Zúniga - 5 enero 2015

¡Excelente idea Berto!

En lo personal, algo que aprendí de un amigo es a hacer pequeños “dobleses” en las hojas señalando los parráfos que más me llaman la atención de los libros, al principio me quedé un poco extrañado porque suelo pensar que un libro se debe cuidar lo más que se pueda, pero cuando lo probé la verdad me encantó ya que fácilmente encuentro aquellos textos que quiero recordar, ahora con el “libro en paralelo” podré fácilmente estructurar todo el libro para verlo en el futuro.

Muchas gracias por compartir, saludos, Marcos.

Beatriz - 6 enero 2015

Me ha encantado el post porque me ha dado algunas ideas. Hago cosas parecidas, pero lo hago en libretas que luego me cuesta encontrar. Así que Evernote es muy buena idea.
Subrayar los libros y hacer anotaciones es otra cosa que hago.
En los libros que leo en el ebook también subrayo y hago notas. Esta muy bien porque luego vas al resumen de notas y marcadores y así tengo las partes que más me han interesado. Es una especie de resumen.
Gracias Berto por compartir :-)

manuel - 6 febrero 2015

Imprescindible apuntar en la lista de tareas.

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