Frente a Procrastinación, la «Técnica de los 120 minutos»

Hace unos días me preguntaban la manera más efectiva de combatir la procrastinación. Yo no sé cuál es, porque para cada persona funciona una cosa distinta. Pero después de probar en los últimos años diferentes remedios, me quedo con una técnica a la que estoy enganchado: «los 120 minutos de acción».

¿En qué consiste?

Esta técnica o ejercicio (más bien forma de proceder) consiste en reservar dos horas del viernes, 120 minutos, dedicados íntegramente para terminar las tareas que una y otra vez retrasas. Esas tareas o actividades que todos conocemos en nuestros trabajos y que son carne de procrastinación: para las que nunca encuentras un momento, que al final siempre dejas para mañana («seguro que mañana lo hago»), que rehúyes instintivamente, o de las que directamente sales corriendo porque te desagradan.

Pero los «120 minutos de acción» —que es como llamo yo a esta técnica— no sólo valen para repescar tareas procrastinadas, sino también para avanzar en las tareas más duras o en los trabajos más difíciles de ciertos proyectos. Es un rato a la semana donde de verdad te pones en modo hacer y terminar.

¿En qué se diferencian esos 120 minutos de los otros 2.400 que trabajamos en una semana? Esos 120 minutos actúan como un gran desatascador en tu trabajo. Por un lado te ayudan a quitarte un gran peso de encima, tachando de una vez tareas que tienes que hacer pero que siempre terminas por abandonar. Por otro, te dan capacidad para pegarle un buen empujon a partes de proyectos o actividades que requieran un extra de intensidad. Es el momento perfecto para apretar los dientes y sacar adelante el trabajo que más cuesta.

¿El viernes?

¿Tiene que ser precisamente ese día? Naturalmente que no. Puedes reservar esos 120 minutos en cualquier momento de la semana que tengas libre. Pero he descubierto que hacer esto el viernes multiplica los resultados de esos 120 minutos.

Todos sabemos que el viernes es especial (“¡TGIF!”): es el último día de trabajo, el fin de semana está a la vista, estás de mejor humor, desde primera hora de la mañana tienes una energía especial y cuesta menos salir de la cama. Asi que, ¿por qué no aprovechar todo ese ánimo y esa energía para hacer las tareas exigentes o incómodas que siempre dejas de lado? Porque si no las haces un viernes, ¿cuándo vas a hacerlas? ¿A mitad de semana cuando haya urgancias y marrones por todas partes?

Tampoco tienen que ser 120 minutos. Pueden ser 100 ó 60. Tampoco tiene que ser sólo un momento a la semana. Pueden ser dos o tres días, o convertirlo en un hábito diario. Aquí no hay nada escrito y creo que cada persona debe experimentar hasta encontrar lo que mejor le funcione. En mi caso, convertir esos 120 minutos en un ejercicio semanal de los viernes me ha permitido encajarlo en mi agenda sin grandes problemas y conseguir tiempo suficiente para desatascar mi semana.

Para que funcione…

Llevo casi un año practicando este ejercicio prácticamente de forma semanal y con bastante regularidad. Y he descubierto que para esos 120 minutos de Acción funcionen, se distingan de verdad del resto de minutos de la semana, hay que hacerlo bien.

  • Prográmalo en tu agenda. Conviértelo en un ejercicio semanal o diario, en un gesto que a base de repetir se convertirá en un hábito.
  • Empieza cuanto antes. Al principio del día estás más fresco, rindes mejor y hay menos interrupciones. Se trata de aprovechar esos 120 minutos a fondo.
  • Mata cualquier distracción. Cero email, cero blogs, cero redes sociales, cero teléfono, cero mensajería… cero Internet. Sólo tú haciendo y terminando.
  • Planifica antes. Prepara por adelantado las tareas que vas a terminar en ese tiempo. Se trata de aprovechar los 120 minutos de principio a fin, sin vacilar o perder tiempo al empezar.
  • Haz una pausa a la mitad. Transcurridos los primeros 50-55 minutos haz una minipausa de 4-5 minutos.
  • Pon tu música favorita, si te ayuda a concentrarte/animarte. Es un momento para estar a gusto y disfrutar. Vas hacer tareas incómodas o aburridas, no te llevan a tu entierro.
  • Empieza con un grito de ánimo. «¡Por fin es viernes!, ahora es el momento, estos son mis 120 minutos de acción».
  • No te obsesiones con las dimensiones o pesadez de la tarea (siempre incómoda, aburrida o desagradable). Concéntrate sólo en el primer gesto: el primer clic, el primer tecleo, el primer párrafo, el primer número, el primer gráfico…

Si algo me han enseñado todos los trabajos que he tenido, las empresas que he montado, los equipos que he dirigido, y mi misión actual de formar y asesorar a otras personas para trabajar mejor, es esto: si uno quiere mejorar no puede tener miedo a buscar nuevas formas de trabajo. Probando hábitos nuevos, técnicas mejores, fórmulas diferentes… Porque sin cambios no hay mejora.

No te quedes aquí, descubre más...

Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

  • Juan

    Me gusta !!!
    La voy a probar. Además el viernes pienso que es ideal.

    • Yo creo mucho en aprovechar los biorritmos, buenos momentos o estados de buen ánimo para arrancar con tareas duras o postergadas. Después de probar casi todos los días, el viernes es el mejor resultado me ha dado!

    • jesús

      Que verdad!!! tareas que se retrasan día tras día y nunca encontramos el momento de abordarlas. Probaré a reservar los 120 minutos para ellas y cerrar esta losa que me acompaña semana tras semana. Saludos

  • David Herranz

    Suena interesante la verdad :D
    Yo no es que me consider un “procrastinador” pero de vez en cuando supongo que como todos dejo cosas pendientes que me cuesta. Pienso como Juan, voy a probarlo tb.

    Salu2

    • Claro que sí, pruébalo… total, qué puedes perder? ;-)

  • Ignasi Cantó

    Muy buena idea, voy a probarlo. ;-))))

    Saludos

  • Pablo L

    Además el hacerlo un viernes es excelente para no trasladar pendientes a la semana siguiente

    • Bien visto! Es una forma genial de clausurar la semana y no dejar flecos para la siguiente.

  • Buena entrada.
    Procrastinación: Palabro que no existe en español, traducido del inglés “procrastination”. Veo que el traductor de google lo traduce como “dilación”. Supongo que podríamos llamarlo “dilación de tareas que no deseamos afrontar” pero sería demasiado largo.

    En realidad la procrastinación es síntoma de que esa tarea no te motiva, no te apasiona. ¿Qué tal delegarla?

    Si realmente la tienes que hacer tú, coincido en que lo mejor es programarla en tu agenda, y bloquearte el tiempo de sacarla adelante. Otra opción: imprimir lo que necesites y bajarte sólo al bar de debajo de la oficina con un bloc para avanzar en ello. Ya que la tarea es un rollo, que te ayude el entorno.

    • Sí que existe, mira el diccionario, viene del latín :-)

      A veces es por desmotivación, a veces por pereza, a veces por indecisión o incluso por miedo. En cualquier caso son cosas que *tienes que hacer tú*, no soltarle un marrón a otro delegando.

  • Carlos C.

    Gran idea y con fundamentos contra la procastrinación… la voy a incorporar junto a la cadena seinfeldiana ¡¡empiezo este Viernes!!

  • Carlos C.

    (corrijo: procrastinación)

  • JC

    Interesante Berto. Un apartado de tiempo para “limpiar” todas aquellas cosas que tienes tendencia a retrasar.

    No es mala. A mi lo que me pasa con ese tipo de cosas es que las tareas que demoro en el tiempo muchas veces son esas cosas “no urgentes y no importantes” que casi seguro no debería haber incluido en mi lista de tareas. Dedicarle tiempo a liquidarlas es como volver a darles impulso y asignarles una importancia de la que tal vez carecían. Creo que es fundamental el punto que mencionas de planificarlo antes. Seguramente así no caería en darle tiempo a una de esas actividades que prefiero “ahogar”.

    Saludos

    JC
    http://comomeorganizo.blogspot.com
    Twitter: @ComoMeOrganizo
    Ultima Nota: Deseo de Alcanzar los Objetivos

  • Interesante, no se me había ocurrido hacer esto un hábito semanal. Lo que yo he observado es que muchas de mis actividades largamente pospuestas sólo las resuelvo si les dedico mucho tiempo: 4, 6 horas quizá. Sabiendo eso, sigo procrastinando. No se me había ocurrido cómo sistematizar esto. Saludos, muy buen artículo.

  • Otro sabio consejo que debo probar… acabo de dar con este blog… y tiene muy pero que muy buena pinta, enhorabuena :D

  • Maria

    Yo padezco de Procrastinación profunda, es horrible y no se como combatirla, he estado buscando por internet y he visto que en varios sitios se habla de un programa que se llama WorkMeter, ¿vosotros habeis oído hablar de él?

    • Pablo L

      Maria: Supongo que no será una propaganda de este programa

      ¿Eres autónoma, jefa o empleada?

      Si eres empleada, te sugiero no recomiendes ese programa en tu empresa, ya que como procrastinadora profunda pueden usarlo en tu contra o para ayudarte (aunque esto último lo veo difícil).

      Consejo: Aplica GTD y comienza leyendo todos los artículos de este blog que no tiene desperdicio, todos sus artículos sobre este tema son más que interesantes y sobre todo prácticos. Comienza a aplicarlos paso a paso.

  • Muy buen artículo! Esto es parecido al Timeboxing, pero con un tiempo prefijado. Puede ser interesante también fijar sesiones más cortas. La clave está en experimentar.

    Comparto con ustedes una guía para vencer la procrastinación muy completa: http://pavlinaenespanol.com/guias/como-vencer-la-procrastinacion/

    Espero les sirva.. :D

    Saludos!

  • JOSÉ PÉREZ

    Sí, básicamnete estoy de acuerdo pero le veo un pequeño riesgo el Viernes, que es no terminar alguna tarea “gorda” e irte el fin de semana “pensando en lo que has dejado a medias”
    Sobre todo para los que nos cuesta “cortar” con el trabajo el viernes a las 14.

  • ANTONIO LÓPEZ

    Excelente consejo, Justo lo que me hace falta a un servidor, pues estoy en proceso de transición de mitrabajo a mi negocio pero los pendientes y lo atorado me tienen estancado. Ya deje de hecharle la cualpa a todo lo demás. Estoy trabajando en el orden en mi vida, en mis cosas en mi tiempo. Si a alguien le sirve esto permitanme agregar EL DAR PROPOSITO A LAS COSAS NOS AYUDA A DARLES ORDEN Y COMO RESULTADO VEREMOS NUESTROS RECURSOS MEJOR APROVECHADOS.

  • ¡Me gusta la idea! Este mismo viernes voy a empezar con esa tarea que llevo tiempo queriendo hacer pero que siempre voy postponiendo ;)