Los Errores en el Correo de Trabajo que todos aceptamos

Ojalá hubiera una forma de cuantificar lo que los malos hábitos y errores en el Correo nos hacen. Y en el del trabajo, en el entorno de las empresas, todavía más. Son errores repetidos y repetidos hasta ser aceptados y no cuestionados casi por ninguno.

Errores en el Correo del Trabajo

Pero el caso es que están ahí, haciendo daño a todo el mundo, ralentizando el trabajo, entorpeciendo la coordinación, generando malentendidos, y haciendo que la gente se vaya más tarde a casa. Y esto es todos los días de todos los años que trabajes ahí.

“Se llaman errores y malos hábitos por los pésimos efectos que generan en ti y en los demás. Todos los días. Cada hora. Casi cada minuto.

Errores en el Correo que deberíamos corregir

Esta es mi Recopilación de Errores en el Correo de Trabajo tan habituales, que (casi) todo el mundo acepta… y que sin embargo nos condenan.

#1
Enviar Urgencias que lógicamente hay que atajar ya. O enviar un mensaje y esperar exigir respuesta inmediata de la otra persona.

#2
Poner en copia a cuantas más personas mejor. Problema gigantesco que crece a mayor tamaño de la empresa. (De análisis hechos por mí en algunas empresas con las que he trabajado, más del 70% de los correos se reciben por estar en copia.)

#3
Reenviar cadenas de mensajes para comunicar cambios o coordinarse en un proyecto. Es dificilísimo entenderse con tanto correo cruzado, reenviado, con párrafos de colores, y con unas frases respondidas y otras no.

#4
Responder a dos de las tres cosas que te pido. O a tres de las cinco. Siempre hay gente que se deja algo por culpa de leer el correo a la carrera o “en diagonal” (????).

#5
Utilizar el “Responder a todos” de forma indiscriminada. De modo que tú y yo (y otros cinco) recibimos un correo que debería haber sido solo para uno. Bueno, si fuera solo uno…

#6
Utilizar listas de distribución internas para todo. Y si no las hay, las inventamos. Muchas de ellas nacen con buenas intenciones, para tocar temas de departamento o un proyecto. Pero la mayoría se terminan por desvirtuar y terminan siendo fuente de ruido y basura interna.

#7
Enviar los “FYI” como forma de quitarse marrones de encima. «Hala, léetelo tú, apáñatelas tú, cómetelo tú. Desde el momento que sale de mi correo ya no es mi problema».

#8
Llamar por teléfono para avisar que te acabo de enviar un correo. Todo un clásico del ridículo que se sigue repitiendo a diario. Y ocurre más de lo que nos parece.

#9
Utilizar un mensaje antiguo (con un Asunto antiguo) para tratar un tema completamente distinto. ¡Viva la claridad en la comunicación!

#10
Escudarse en un correo para decir lo que se debería decir a la cara. Yo creo que todos lo hemos hecho alguna vez pero… ni es serio, ni profesional, ni maduro.

#11
Echarle la bronca a una persona (o resaltar algún error o cagada) poniendo en copia oculta a otras… o peor, al propio jefe.

#12
Escribir fuera de horas y esperar exigir que se responda fuera de horas. Generalmente esto viene porque nosotros ANTES lo hemos consentido. Y es que responder el fin de semana o de noche sienta un precedente peligroso.

#13
(Especial Jefes) Enviar el domingo por la tarde mil correos dando órdenes de lo que se tiene que hacer el lunes por la mañana. Y que suele ser contrario a lo que se habló la semana anterior.

#14
Escribir a varios piendiendo algo pero sin especificar quién lo debe hacer. Los reconocerás porque dentro del mensaje se incluye esta penosa frase: «¿alguien podría encargarse de esto?» Claro que sí hombre, cuenta con ello, seguro que alguien va a dar un paso adelante y hacerlo.

#15
Enviar esa “bomba” que lleva como Asunto: «A quien corresponda». Podías haber puesto «Enviado a Nadie» y tendría el mismo efecto.

#16
Utilizar el Correo para TODO y olvidar las llamadas, reuniones y conversaciones cara a cara. Hay otras formas de comunicarse en la empresa, y para muchas cosas son mejores que el Correo.

#17
Poner a parir al jefe en un correo enviado a varias personas. Ya hay una prueba escrita, y a lo mejor ese mensaje escrito durante un calentón, te pasa factura.

#18
Comunicar cambios reuniones o eventos con muy poco margen. O ninguno. La mitad se enteran, la otra mitad no. Cabreo generalizado. Y esto pasa muchísimo.

#19
(Apuntado por Rafael) Escribir el viernes a última hora, a punto de irte, justo para que lo puedas ver pero no tengas tiempo ni de contestar, pero que pueda servir como excusa de «te lo dije la semana pasada…»

#20
(Apuntado por Sopota) Escribir todo el correo en el Asunto, el cuerpo del mensaje en blanco… y además poner todo en mayúsculas.

#21
(Apuntado por Pilar) Leer los mensajes pero ignorarlos y no hacer nada. Pasan los días y las semanas y no hay respuesta, hasta que insistes y lo reclamas.

Training Automatiza tu Correo

Esta es mi recopilación de Malos Hábitos y Errores en el Correo, y es fácil que se me hayan escapado cosas. Así que si tú tienes alguno en mente, déjamelo en los comentarios y yo iré completando la lista con tu aportación.

Un último mensaje: seguimos estando a tiempo de aprender y corregir estos errores en el Correo. Empieza tú, comenta estas cosas con otros, propón nuevas formas de hacer las cosas, comparte artículos como este… Cualquier cosa menos ir cuesta abajo sin frenos.

No te quedes aquí, descubre más...

Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

  • Rafael

    Es una variante del #12 pero a mi me parece de gente con poca clase. Consiste en enviar un correo un viernes 10 minutos antes de que termine la jornada laboral, lo justo para que lo puedas ver pero no tengas tiempo ni de contestar pero que pueda servir como excusa de “te lo dije la semana pasada…”

    • Gracias Rafael, muy buen apunte. Y es más habitual de lo que creemos. Lo he añadido al artículo :-)

  • Sopota

    Gracias Berto, estupenda lista!

    El #9 lo sufro habitualmente, es todo un clásico recibir un correo reciclado con un asunto que nada tiene que ver con el tema que te quieren comentar en ese momento.

    Algo que también me ocurre un par de veces cada semana: recibir un “tocho” en mayúsculas en el asunto del correo en el que explican el tema, estando el resto del mensaje en blanco…

    • ¡Gracias a ti! Me alegro que te haya gustado. El que apuntas de abusar del Asunto es bastante habitual. Lo he añadido a la lista :-)

  • Pilar

    Si te sirve, hay gente que ignora los mensajes, y no porque vayan en copia, simplemente pueden pasar semanas sin que respondan, o que solo lo hagan si lo reclamas. Hay que sacarles las respuestas con sacacorchos.

    • Tienes razón Pilar, ese es un clásico. Lo he añadido a la lista porque lo veo muy a menudo en las empresas. ¡Gracias!

  • Muy buen artículo Berto. Estoy segura de que todos hemos sufrido o generado estos errores alguna vez. En mi último trabajo me pasaba muy a menudo que el responsable me reenviaba correos sin más explicación. Ni siquiera FYI. Así que a averiguar qué quería decir o significaba para mí la parrafada.
    Un saludo

    • Gracias Beatriz. Bufff, ese que comentas ya es demasiado sí. También lo he visto. Sé que mucha gente lo hace sin “maldad”, por acelerar las cosas, pero en el fondo denota desdén y no ayuda nada a colaborar unos y otros. Típico de mal jefe…

  • Juan

    Confirmar una cita en un correo tipo en vez de crear una reunión, concretando fecha, hora y ubicación con las personas involucradas.

    • Gracias Juan. Tienes razón, y es bastante habitual. Incluso peor: reutilizar un correo antiguo para volver a convocar una reunión… Falta información y además es “sucio”.

  • Cristina

    Gracias por tu artículo Berto, es muy ilustrativo de lo que pasa.

    Yo destacaría también las personas que todos los correos que envían van marcados por defecto con la marca de “importancia alta”.
    Considero que esta marca se debería reservar para los correos verdaderamente importantes/urgentes

    Un saludo

    • Es cierto. O los que directamente ponen en el Asunto cosas como IMPORTANTE o URGENTÍSIMO… Y luego miras dentro y tiene poco de eso. ¡Gracias Cristina!