Cómo Diseñar una Rutina para Empezar el Día como un Cohete

A mí antes me costaba mucho arrancar cada día. Hasta que el fallo estaba en que no tenía una rutina definida. Y la necesitaba, si quería empezar el día más enchufado, con una marcha más de intensidad, con más claridad mental y creatividad. Déjame contarte cómo conseguirlo.

Rutina Empezar del Día

Hubo un día en el que me harté de empezar los días como la mayoría: refunfuñando, somnoliento, sin energía para trabajar… me dí cuenta que mi rutina de inicio del día era lo más parecido a una condena. Así que me cansé y decidí cambiar mi historia.

Las rutinas se diseñan para estar a tu servicio

Decidí cambiarlo por una razón que me da algún reparo reconocer: lo hice por envidia. Veía a otras personas que les costaba muchísimo menos empezar el día. A la misma hora estaban más alerta y preparados que yo, más enchufados y motivados. Y no tengo que decir que eran más productivos y creativos. Yo estaba en la otra punta, alejado de aquel paisaje. Y me cansé. Quería eso para mí porque en mi vida y en mi trabajo no podía permitirme el lujo de empezar el día a medio gas.

Así que dejé de refugiarme en disculpas y me puse a trabajar. Cogí lápiz y papel y literalmente me puse a diseñar cómo debería ser mi rutina para empezar el día como un cohete. Probé mucho. Y me equivoqué mucho. Pero al final dí con ello.

Empezar el día enchufado es uno de los 2-3 hábitos más importantes que puedes cultivar jamás. Para mí es innegociable.

La palabra “transformador” se queda corta

El cambio lo noté (casi) inmediatamente. Fue una verdadera transformación… y, créeme, no estoy exagerando ni un pelo, ni poniéndome en modo positivo-autoayudante.

Este hábito es la leche. Y no lo cambio por nada del mundo.

Es algo que nota y de lo que te beneficias un día cualquiera. De trabajo o de descanso. Pero es cuando tienes por delante un día complicado o exigente, cuando tienes un evento importante o te espera una tarea gorda, cuando de verdad das las gracias por tener un ritual de mañana definido para empezar el día como cohete.

¡Venga vale! ¡Cuenta de una vez la fórmula!

Pues no puedo. Ojalá hubiera una única fórmula. Se vendería como rosquillas.

Cada uno tiene que tener su rutina y la mía puede no ser la tuya. Tienes que crear tus propias reglas, tu propio ritual, tus pasos para empezar el día más enchufado.

Pero como creo que muchas de estas cosas sí se pueden compartir, quiero contarte, así entre los dos, cómo es esa rutina que ha hecho de mí lo que hoy soy. Sinceramente creo que te va ayudar. Y mucho.

  • 1 Deja la ropa y la mochila preparada desde el día antes.
    Antes me rompía la cabeza por la mañana decidiendo qué ponerme, rebuscando entre mis cosas, haciendo repasos mentales para ver si llevaba conmigo todo lo que iba a necesitar. La cantidad de energía que perdía, y el grado de frustración mañanero, era tremendo. Desde que lo dejo preparado desde el día anterior, todo es muchísimo más fluido.
  • 2 Por la mañana dúchate con agua tibia.
    ¡Cómo mola el agua caliente! Sí, pero a primera hora adormece. Y yo necesitaba justo lo contrario: ¡despertar! Así que a primera hora me doy una ducha tibia (no aguanto fría, ¡soy un blando!), y por la tarde-noche más caliente, para relajarme. Puede parecer algo menor, pero como todo lo pequeño, suma mucho.
  • 3 Levántate 15 minutos antes del horario habitual.
    ¿Cómo??? ¿Quitarme más sueño? Tranquilo. Adelantar esos pocos minutos el despertador no tendrá ningún efecto sobre tu nivel de descanso, y te permitirá muchas cosas: empezar con menos prisa, desayunar con más calma, esquivar algún atasco, y saludar al día como se merece. Las carreras de la primera hora hacen más daño de lo que la gente cree.
  • 4 Desayuno más pausado y sano de verdad.
    Qué poco se habla de lo que la alimentación influye en el rendimiento intelectual de una persona. Es que ¡afecta hasta a tu estado de ánimo! Yo odio la frasecita de que «el desayuno es la comida más importante del día». Pero seamos serios: si quieres rendir desde primera hora es vital desayunar despacio y BIEN (no basura). Meterte un chutazo de azúcares procesados en la sangre no suele dar buenos resultados una hora después.
  • 5 Prepara las 2-3 primeras tareas el día antes.
    Esto es vital. No hablo de “planificar” sino de prepararte. Necesitas dejarlo todo listo para las 2-3 primeras tareas del día siguiente. No es sólo decidir con qué vas a empezar sino tenerlo todo listo: datos, información, herramientas, recursos, etc. Es la diferencia entre salir como un cohete, o que se te cale la moto en la salida de MotoGP. Luego cuesta horrores recuperar posiciones.
  • 6 “Enfoca” las primeras horas. Visualiza qué quieres.
    La mente es tremendamente moldeable y sugestionable. Como a mí me interesa programarla para que empiece totalmente enchufada, lo que hago es hablar con ella. Mientras me ducho o desayuno repaso las primeras horas del día: las “enfoco”. Me recuerdo qué quiero conseguir, qué es lo importante, qué debo evitar, dónde tengo que poner el foco… Es algo parecido a lo que un atleta hace antes de una prueba.
  • 7 Cuida el descanso de la noche. En serio, invierte en él.
    Yo sé lo que es dormir muy mal. Lo que es tener insomnio y lo que es acostarte tarde y dormir cuatro horas de mierda. Y lo sé muy bien porque ahora YA no es así. Pero la gente sigue maltratando el cómo duerme y luego se queja porque le falta ese plus para llegar a todo, ser creativo y ser eficiente. Cuanto antes aceptes que no eres un superhéroe antes empezarás a cuidar lo que hace que de verdad empieces el día como un cohete.

Muchas de estas cosas las habrás visto en otras “listas”. Lo sé. No es que haya sido “Mr. Original”. Pero es que esto no va de ser extravagante con propuestas exóticas. Yo procuro ser serio y riguroso en todo lo que propongo a los demás. Esto va de diseñar y aplicar una fórmula que te permita empezar ganando cada día.

Si el inicio de tus días son “así-así”, no te conformes. Cambia, haz algún ajuste. Prueba y experimenta poco a poco con ajustes minúsculos.

¿Tienes alguna rutina especial para empezar el día a tope? Me encantaría que la compartieras.

No te quedes aquí, descubre más...

Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

Flames - 17 mayo 2016

Toda rutina para enfrentarse al “ogro” de la tarea al inicio de la mañana es buena. Si esa rutina tiene que ver con la tarea o tareas (programarlas el día anterior, prepararlas, etc.) pues mejor que mejor.

Me cuesta elegir entre las que citas una fundamental. Creo que se trata de tejer una red de rutinas que nos amarren y ayuden a no decaer.

Esta semana tengo anotada la palabra ENFOQUE para recordar que tengo que enfocar la tarea que tengo entre manos mientras la desarrollo y no perder la perspectiva. Supongo que la técnica POMODORO también es una rutina en sí misma…..

    Berto Pena - 19 mayo 2016

    Yo también pienso como tú. No es una sola cosa. Es una “red de rutinas” como muy bien dices. Ir sumando pequeñas cosas que en apariencia no suelen llamar la atención. La clave está en sumar y sobre todo repetir. Gracias Flames.

jair - 21 junio 2016

Me gustan tu recomendaciones para tener una rutina saludable ya que el éxito está en esos pequeño detalles que deja pasar uno por alto pero que a la vez son los que van construyendo la base de la pirámide para que dure mil años

    Berto Pena - 27 junio 2016

    ¡Gracias Jair! Los PEQUEÑOS detalles que luego nunca lo son tanto. A base de sumar esas pequeñas piezas así es cómo se construye ese gran puzle. Pero, claro, las pequeñas piezas no llaman la atención… Ojalá sigamos poniendo lo pequeño y lo obvio en primer plano :-)

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