Cómo practicar la “Dieta de Información” (II)

Si no has leido el primer artículo de esta miniserie naturalmente te lo recomiendo. Y antes de dar algunas recetas sobre cómo practicar la “Dieta de la Información” me gustaría empezar este segundo artículo haciendo hincapié en el concepto de “información”.

Una vez más para que esta idea quede lo más clara posible: no sólo me estoy refiriendo a noticias y artículos de blogs. Eso, realmente, es una pequeña parte de toda la información que consumimos a diario, que es mucha, variada y hoy en día llega por infinidad de rincones: newsletters, notificadores, links de Twitter o messenger, vídeos que nos envían por email, redes sociales y un largo etcétera.

Antes de ir punto a punto recuerda y memoriza (si quieres claro :-) esta frase que yo siempre utilizo a la hora de eliminar el ruido y soltar el lastre que nos rodea: Todo lo que no suma, resta.

Al igual que una dieta convencional para que la de la información fuera efectiva deberíamos ir viendo caso a caso y analizando tus costumbres. Pero como receta general me animo a desglosarla en estos puntos. Una vez más, son sólo propuestas. Tú mejor que nadie debes analizar tus hábitos, estudiarlos y eliminar y corregir todo aquello que no te ayude a disfrutar y trabajar más y mejor cada día.

Tú eres el protagonista

Piensa que tú eres el director, guionista y protagonista de lo que haces. Tienes el poder y está en tu mano decidir y elegir aquello que te aporte, enriquezca o ayude a tu formación.

Del mismo modo que a la hora de la comida decimos: “no quiero más, ya estoy lleno”… ¿por qué no hacemos lo mismo a la hora de consumir información, datos, detalles, visualizar, ver y demás? Decide qué quieres comer, cuándo y cuánto. Pero sé consecuente contigo mismo.

El primer paso (inexcusable) para ser productivos pasa por respetarnos a nosotros mismos, reconociendo la grandísima importancia que tiene nuestra energía, atención y tiempo, que realmente tienen que estar orientados a cosas importantes y que de verdad nos motiven. El exceso de información irrelevante debilita todo eso y nos aleja de nuestro objetivos. Lo que no suma, resta.

Menos Newsletters

Seguramente habrá tiendas online y empresas de productos o aplicaciones que has comprado en el pasado que todavía te siguen enviando de tanto en tanto su boletín de novedades. Generalmente sólo sirve para que llegue a tu buzón de email, abrirlo y a continuación borrarlo. Y a veces ni eso, lo borramos directamente sin abrirlo.

Esos boletines suelen tener en la parte inferior un enlace para eliminar la suscripción por email. Si de verdad no te aporta nada, utilízalo, y bórrate hoy mismo.

Notificadores de redes sociales

Facebook es de lejos la red que más molesta con sus notificadores. Que si alguien te ha agregado, que si alguien ha comentado o te ha identificado en una foto, que si te ha llegado un mensaje, etc. Otras muchas redes también notifican casi cualquier actividad y lejos de aportarnos algo a nuestro trabajo o nuestra vida, no hacen sino llenar de información trivial lo que nos rodea.

¿De verdad necesitas todos esos avisos? ¿Sinceramente te están ayudando a disfrutar o trabajar mejor? ¿Son una ayuda o una pura distracción y ruido? Entra ahora mismo en la configuración de tu cuenta y deshabilita todo aquello que de verdad no ayude a sumar.

Piénsalo antes de suscribirte

Hoy en día es sumamente fácil suscribirse al feed de cualquier blog o página web. Con un solo clic en un botoncito y ya está. Y precisamente por eso tenemos que tener mucho cuidado a la hora de ejecutar ese gesto. Antes de suscribirte pregúntate:

  • “¿Este blog de verdad me va a aportar algo?”
  • Con este gesto me estoy cargando de “trabajo”… ¿realmente merece la pena?
  • Si has llegado de la mano de un interesante artículo revisa bien el resto de la temática del blog. Es posible que ese post no sea representativo y luego no te interese.

Piensa que tu tiempo y energía diarios son finitos y tremendamente valiosos. Cada vez que haces una cosa nueva… dejas de hacer otra. El número de piezas del puzle diario es inamovible, si pones una pieza nueva hay que quitar otra. Y si nos empeñamos en hacer eso al final diremos cosas como “es que no me llegan las horas del día”.

Combate el clic impulsivo

Este gesto en Twitter es especialmente crítico y una de las causas principales de la “navegación inconsciente”. De los millones de tweets que se publican a diario no sé cuántos incluyen un enlace pero deben de representar un altísimo porcentaje. Y detrás de esos links muchas veces hay artículos o información muy valiosa… pero otras veces no.

Un link se publica para que los demás hagan clic. Es tan sencillo y está tan “a huevo” que lo normal es hacerlo. Pero antes de lanzarte piensa:

  • NO tienes la “obligación” de hacerlo. Hasta las personas que más admiras publican cosas sin importancia. No tienes que “disparar” a todo lo que se mueve y hacer clic siempre en todos los links.
  • ¿Estás a punto de ponerte con otra cosa más importante? Lo primero es lo primero. En serio, luego no digas “es que me despisto”, “es que no me llegan las horas del día”, “es que…” Córtalo de raíz.
  • Si te interesa, guárdalo para más adelante. Tal vez detrás de ese link haya un artículo que de verdad quieres leer. Léelo cuando tengas tiempo o tus tareas te lo permitan. No hay que leerlo justo en ese momento.
  • Detrás de las imágenes (twitpic y similares) suele haber curiosidades pero rara vez algo que te aporte. Refrena tu instinto voyeurístico y reserva esa curiosidad para cuando puedas permitirte el lujo… o simplemente ignóralo.
  • Piensa que detrás de cada enlace hay “trabajo”. Información (artículos, vídeos, fotos, etc) que hay que leer, asimilar. Y por encima de ello hay tiempo y energía que se escaparán. Por poco que sea, siempre resta.
Revisa y limpia los feeds

Nuestros gustos y necesidades cambian y lo que hace tres meses era “muy interesante” o “prioritario” puede que hoy no valga para nada. En nuestro lector vamos acumulando basurilla que no leemos, que no nos interesa, que no nos enriquece pero que continua o diariamente está reclamando nuestra atención.

Marca un día fijo al mes para hacer una revisión rigurosa y una limpieza implacable de todos esos feeds. Recuerda, todo lo que no te ayude a sumar, resta. Saca la “podadora” digital y empieza a eliminar lo que no te aporte a tu ocio o tu formación.

Redes que aporten

Hace unos años las redes sociales no existían y el mundo giraba igual. Estar en muchas no equivale a disfrutar más y ser mejor. Lo que debemos hacer es disfrutar más en las redes que estamos y saborear más cada una de nuestras aportaciones. Se trata de comer y desgustar, no de zampar y engullir.

En este artículo expuse algunas de mis ideas para ser productivo con las redes sociales. Para sacarles de verdad partido y utilizarlas en nuestro favor, no para caer víctimas de un irreflexivo frenesí social que, a la larga y en el fondo, no te aporta nada.

Utilízalas en tanto en cuanto te ayuden a divertirte o entretenerte, o a informarte y formarte… Lo demás es ruido y lastre. No tengas miedo a borrarte de una, varias o de todas.

Podría extenderme pero ya está quedando un artículo demasiado largo. Más que gestos en sí me apetecía contar el trasfondo y la necesidad de la “Dieta de la Información”. Quédate por tanto con estas tres poderosas ideas:

  • Simplifica, suelta ruido y lastre.
  • Todo lo que no suma, resta.
  • Sé consecuente y respeta tu tiempo y energía diarias.

No te quedes aquí, descubre más...

Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

Aitor Calero García - 21 septiembre 2009

Desde luego algo importante por lo que empezar es dejar de recibir correos de sitios a los que estás suscrito. Muchas veces da pereza, pero merece la pena.
El problema es que una vez que estás suscrito a tantos sitios, tienes miedo a quedarte “desactualizado”. En realidad eso hoy en día, con la potencia de internet es difícl, ya que la información está ahí en cualquier momento. Siempre se puede dedicar 1 o 2 horas concentrado a ponerte al día. Muchas veces no hace falta más. ¿Cuántas veces has tenido que releer algo que leíste hace 2 meses?

Rubixx - 21 septiembre 2009

Gracias por estos 2 posts, sin duda me van a ayudar mucho y me veo muy reflejado en cosas que comentas.

Yo no soy muy de redes sociales pero el tema de los feeds es que me puede. Gracias por tus aportes desinsteresados y sigue asi!

1saludo

alain - 21 septiembre 2009

Este nuevo curso pienso poner en práctica varias de tus ideas, ya te contaré a ver que tal, identificado me siento en todo desde luego…

Dani - 22 septiembre 2009

Es el primer blog con al que vuelvo dáa tras día en busca de nueva información. Así que aplicaré la dieta pero no con tu blog ;P

De verda se disfruta leyendolo, esta genialmente maquetado, pero es que los contenidos son fabulosos.
Sinceramente gracias por el blog.
Dani

Asdrubal Núñez - 23 septiembre 2009

Excelente tus artículos, la verdad es que me he aplicado como anillo al dedo sobre todo los de la dieta, engullo diariamente y tengo que comenzar a degustar, a sumar no a restar. Tienes un nuevo y fiel seguidor, gracias por tus aportaciones!!

Saludos!

andres - 23 septiembre 2009

No sé si será por lo del libro, pero por tu parte me estás poniendo a dieta de la información. : ) Lo recuperaré con el libro

Pacopeg - 2 octubre 2009

Tienes muchísima razón… No obstante, a mi lo que más me molesta es el Twitter.

Los Comentarios están cerrados.