Una Fórmula Probada de Gestionar las Tareas para “Algún Día”

Casi todo el mundo tiene en mente cosas que le gustaría hacer pero para las que todavía no ha encontrado una fecha concreta. Lo mejor para esas cosas es anotarlas cuanto antes como primer paso para llegar a hacerlas en algún momento. Esa lista de tareas, que suele llamarse “Algún Día”, siempre me ha dado buenos resultados.

Personalmente no necesito un gran sistema para gestionar las cosas que me gustaría hacer en algún momento. Tengo todo esto dentro de una única lista, y sigo una regla de tres pasos para mantenerla. (Nota: estos pasos no se refieren al método GTD, sino a cómo gestiono yo el algún día. Especialmente en la actualidad.

Defino bien cada tarea futura

Un problema habitual de la lista Algún Día es que hay tareas que se quedan “para siempre” ahí porque no están bien definidas. Más que una tarea es un deseo impreciso. Para encontrar una fecha, o hallar las ganas para empezar algo, primero tiene que estar claro. Así que, ya desde que anoto la tarea por primera vez, procuro ser todo lo concreto que puedo al escribir lo que algún día me gustaría hacer.

Reviso la lista con regularidad

La idea es que esa lista sea útil, no un desván donde habitan todos los deseos futuros que iré procrastinando una y otra vez. Así que cada tres semanas hago una revisión de esa lista, y me pregunto si puedo-debo mover alguna tarea a “próximamente”. Es cuando paso del «tal vez la haga» al «sí la voy a hacer». Es decir, esa tarea pasa del «algún día» al por ejemplo «el viernes próximo».

No tengo miedo a borrar

Hay cosas de esa lista que, tras varias revisiones y consideraciones, termino por borrar. En mi vida y en mi trabajo hay cosas que tengo que hacer, otras que debo hacer, y otras que me gustaría hacer. Pero no puedo hacerlo todo. Hay que buscar un equilibrio y a veces eso pasa por descartar cosas. Tal vez cuando anoté tal cosa hace tres meses me pareció una buena idea. Hoy, a lo mejor, debo borrarlo.

Mantener conmigo una lista de “Algún Día” me ayuda enormemente a tres cosas:

  1. Anotar cosas interesantes para un futuro no muy lejano. Así no las pierdo.
  2. Evaluar y decidir serenamente qué hacer con tareas que anoté tiempo atrás.
  3. Elegir el mejor momento y lugar para hacerlas, o bien descartarlas.

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Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

Juan (Alicante) - 22 julio 2013

Efectivamente, en mi caso es “La lista de deseos” de cosas que querría hacer algún día y para las que ‘nunca hay tiempo’, y normalmente de esa lista termino realizando pocas tareas, y casi siempre acaban siendo borradas. Pero es mi caso.

    Berto Pena - 23 julio 2013

    A mí antes me pasaba eso. Me ayudó el ser concreto al anotar y, sobre todo, la revisión regular. Te hace replantearte si de verdad merece la pena o no, y ponerle una fecha.

Berto Pena - 23 julio 2013

Gracias José Ramón. Sí, ya viste que entonces en la audiolección destaqué la importancia de revisar, y lo vuelvo a hacer aquí un año y pico después. Me sigue ayudando mucho a avanzar, descartar y poner fecha al “me gustaría”.

Daniel Grifol - 24 julio 2013

La experiencia me dista que rara vez las tareas que están en una lista tipo “algún día” salen de allí si no es borrándolas. Sin embargo, si les asignas una fecha límite ya adquieres un compromiso y dejan de ser tareas de “algún día” para pasar a ser una “tareas anterior al día X”

La única forma que conozco de atacar estas tareas es dejar todo lo demás de lado y sacar las piedras del fondo del cubo. A veces las tareas de “algún día” pueden tener cierta importancia.

Gracias por compartir tu visión maestro.

Antonio Simón - 21 agosto 2013

Bueno días
Esta es una de mis listas más problemáticas precisamente por lo que citas, hay dos listas diferentes la de cuestiones que quiero hacer y la de lo que debo y puedo hacer.
Para mi se trata de tres listas absolutamente diferentes, ya que lo que quiero hacer pueden ser cosas que en estos momentos no estoy en condiciones de hacer, ni siquiera sé cuando podré hacerlas, porque dependan de otra previas o de condicionantes que aún no se han dado (por ejemplo hay cosas que deseo hacer, pero sé que no las podré hacer mientras no cambie mi situación laboral), esta sería la lista de Algún día.
En cuanto entramos en el debo/puedo hacer estamos hablando de proyectos o tareas que entrarían en el sistema de gestión de proyectos y tareas.
El problema es que como dices en el “Algún día”, al menos en mi caso, es fácil mezclar niveles de perspectiva diferentes (desde el punto de vista de GTD) lo que tiende a hacer más compleja de manejar la lista.
Un saludo

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