Activa el “Modo Avión” al Trabajar y Redobla tu Rendimiento

Cada año que pasa es más difícil trabajar. El número de alertas, servicios, avisos, conversaciones, replies, aplicaciones y actividades (divertidas), crece y crece sin parar. Hace sólo unos pocos años, no había tantos y ya era complicado trabajar. Hoy, la Atención-Concentración es un animal en peligro de extinción. Así que, ¿por qué no proteger lo que te hace ser bueno en lo que haces?

Si en nuestros trabajos dependemos tanto de nuestra agilidad mental, de nuestra creatividad, ideas, lucidez y visión, ¿por qué nos empeñamos constantemente en dinamitar todo eso? Aunque lo decimos de boquilla creo que no somos conscientes de todo lo que nos quitamos a nosotros mismos con nuestras distracciones. Sólo nos quejamos de sus consecuencias.

Tu capacidad para conseguir cosas viene dada por tu capacidad para centrarte en lo que haces. Estar distraído todo el día no es una opción para un buen profesional.

Yo ya he aceptado que vivo en un mundo distraído. Incluso yo mismo me considero más distraído que hace, por ejemplo, un año. Pero me niego a estar distraído todo el día. Y sobre todo me niego a hacer mis tareas clave en “modo distraído”. De hecho, hago y te propongo hacer lo contrario: ponerte en “modo avión”.

Si alguna vez has trabajado durante un vuelo medianamente largo, habrás comprobado lo mucho que se puede hacer (aunque ya queda menos para que hasta nos quiten eso). No hay llamadas, no hay notificaciones, no hay “dings” o “prooff”que desvíen tu atención de lo que estás haciendo. ¿Por qué no disfrutar de esos momentos en tierra?

Hay que empezar a desterrar YA ese mito de que “es difícil concentrarse”. Bueno, sí, es difícil cuando no haces nada por ello.

  • Elige el mejor momento. Uno no puede estar en “modo avión” todo el día pero sí durante uno o varios momentos al día. Estudia tus rutinas, tu tipo de agenda, tus actividades y tareas. En muchos casos verás que la primera hora del día es la mejor para activar este modo.
  • Activa el “modo avión”. Que significa eliminar las distracciones digitales. Son numerosísimas, sugerentes, divertidas y tentadoras. Y tiran de ti. Y ojo que aquí eliminar no significa prescindir, sino posponerlo hasta otro momento en el que sí puedas distraerte.
  • Corta el zapping de tareas. Deja de saltar de flor en flor, haz monotarea. Elige una sola cosa, aparta lo demás, céntrate en ello y empieza cuanto antes. Vas a ver que con más facilidad de lo que crees, encontrarás el flujo y la intensidad que necesitas. Hacer una sola cosa a la vez es, hoy en día, un auténtico regalo.

Muchas veces no es el trabajo el que se nos resiste. Sino somos nosotros los que nos resistimos a hacer ese trabajo. En forma de distracciones autoimpuestas. Somos mejores de lo que vemos, sólo que en ocasiones no dejamos sacar a flote nuestra mejor versión.

  1. Elige tus tareas clave y prepara el material que necesites.
  2. Activa el “modo avión” y disfruta mientras haces.
  3. Saborea los resultados de una tarea bien hecha.
  4. Repítelo mañana.

No te quedes aquí, descubre más...

Sobre el Autor

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y recursos inteligentes, vas crear, como hice yo, una versión mejorada de ti. En este Blog te cuento cómo...

Paloma - 28 mayo 2014

Muy interesante sobre el tema el último libro de Daniel Goleman, “Focus”. Gracias por tu blog.
Un saludo

    Berto Pena - 28 mayo 2014

    Sí, lo he leído y hay partes que me han gustado mucho. Sobre todo porque coincido con él: es la clave de la excelencia en estos tiempos tan distraídos. Gracias!

Javier - 28 mayo 2014

Es muy cierto lo que dices.

Una vez, olvidé el cargador del portátil en casa cuando iba a la biblioteca. El caso es que para ahorrar bateria, apagué WiFi, notificaciones, y hasta desconecté el ratón auxiliar. Lo cual me dió las dos horas y media más productivas que jamás he tenido.

    Berto Pena - 28 mayo 2014

    Hola Javier. Tan real como lo cuentas. Qué fácil es conseguirlo y cuánto nos cuesta. Deberíamos tener muy presente que trabajar no va de sobrevivir sino de hacerlo mejor para que cada día cueste menos. Y cada día nos cuesta más… muchas veces por nuestro empeño en autosabotearnos. Gracias!

Oscar Torres - 28 mayo 2014

Una buena ilustración la del “modo avión”, Gracias Berto por tu ayuda aqui en el Blog.
Feliz dia

Fernando - 28 mayo 2014

Cada vez más, leo fórmulas para evitar la distracción en el trabajo y cada vez más me recuerdan a las medidas que toma la administración para evitar el uso del móvil en los colegios. En vez de educar a profesores y alumnos para que sepan realizar un uso responsable del móvil que evite distracciones y molestias, adoptan la postura más fácil que es prohibirlo.
Con esto de las distracciones por parte del móvil a la hora de trabajar, sucede lo mismo. En vez de aprender a controlar el impulso de coger el móvil a cada momento y en vez de aprender a establecer unos filtros en las notificaciones que establezcan un código sonoro a partir del cuál podamos establecer prioridades a la hora de atender cada notificación, se recomienda (en este caso recomiendas) poner el móvil en modo avión.
Es decir, que en vez de aprender a desarrollar un autocontrol, hay que meterse en una burbuja.

    Berto Pena - 28 mayo 2014

    Hola Fernando. Tener autocontrol y disciplina es lo ideal, pero en la vida real no todo el mundo quiere-puede.

    Yo, que llevo años dedicado a enseñar estas cosas, me he dado cuenta que a veces hay que utilizar ciertos recursos o atajos para formar hábitos difíciles. “Meterte en una burbuja” como llamas a lo que aquí explico, no tiene nada de malo. Es efectivo y además exige autocontrol. Creo que has buscado una interpretación que no es.

Toni - 29 mayo 2014

De acuerdo con lo que dices.
Yo a veces tengo días en que cualquier cosa, por pequeña que sea ya me distrae y voy haciendo saltos de un sitio a otro. Supongo que es un tema de disciplina, práctica o empeño en evitar distracciones.
Un saludo

Nuria (editora con carrito) - 5 junio 2014

Cada vez que digo que sin internet se trabaja mejor me miran como si estuviera loca. De hecho, he creado un espacio de trabajo (abierto a todo el que quiera disfrutar de silencio y calma para trabajar) en un pueblo de 20 habitantes y ahora mismo, puesto que todavía no he instalado el ADSL y tengo que tirar de un rudimentario 2G, apenas me conecto a internet lo mínimo necesario (recibir archivos, gestionar las redes) y ni os hacéis una idea de lo que se gana en productividad, el tiempo se convierte en elástico y hay más horas para todo.

Un poco “off-topic”, pero en la línea de esto, una buena lectura son las «Recetas contra la prisa», un artículo de Carmen Martín Gaite, escrito hace más de 30 años, pero de plena actualidad: http://www.casatiajulia.com/recetas-contra-la-prisa/

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