7 Cosas que nunca hago al inicio del día (mi lista de “antis”)

Publicado por Berto Pena, el 24 abril 2015

La rutina de comienzo del día es una de las claves a cuidar y exprimir al máximo. Tomarla a la ligera es un error enorme. De hecho muchos de los días que “se tuercen” lo hacen por elección personal. Lo que haces y también lo que no haces.

Lista Inicio del Día

En más de una ocasión he escrito en estas páginas la importancia de tener claro lo que NO hay que hacer. Sobre todo en ciertos momentos, como el inicio del día.

Es ahí donde uno empieza a construir un día productivo o improductivo. Tratar esa primera hora u hora y media como el resto, es un error; pues es donde mejor y más puedes hacer.

Realmente el problema no es sólo no aprovechar a tope el comienzo del día. Sino “maltratarlo” con tareas y actividades menores. O directamente tareas basura. Cosas que deberían estar confinadas a otros momentos. Es cierto que en ocasiones uno no puede elegir con qué se empieza. Pero eso, a veces.

Elegir mal tareas y actividades al comienzo es como salir sexta posición en una carrera. Luego cuesta remontar.

Uno de los más sencillos pero poderosos beneficios que te da la planificación del día antes, es la capacidad de saber por dónde empezar mañana. Cabría pensar que eso ya es suficiente, pues excluye otras cosas. Pero a la hora de elegir mal, casi nadie está a salvo y es fácil desviarse. Por eso es importantísimo tener las cosas claras y saber responder a esto: «¿qué es lo que nunca haré en el arranque del día?»

Cuando descubrí que el arranque del día era uno de los secretos de mi productividad, me prometí a mí mismo que nunca más empezaría el día de cualquier manera. Lo estudié a fondo, saqué mis virtudes y debilidades, analicé mi trabajo y las condiciones en que lo haría. No me pareció exagerado. En juego estaba y está empezar a tope (no es una expresión hecha) todos los días de mi vida profesional. No es ninguna coña.

Entre las cosas que hice dentro de ese proyecto “empieza el día como nunca”, fue identificar las cosas que nunca haría nada más empezar. Hoy, años después, me alegro de seguir cumpliéndolo. En mi caso personal, no me cabe duda que es una de las claves de que cada día trabaje bien.

  • 1. No abro el Email
    El Email es una herramienta importante para mí, pero es sólo eso, una herramienta. Antepongo tareas y actividades de más importancia y resultados. Lo abro por la mañana, pronto, pero nunca a primera hora. Eso me permite hacer las dos primeras tareas totalmente enchufado y a la vez no perderme cosas.
  • 2. No leo periódicos ni blogs
    Mantenerme informado (lo suficiente, no abuso) es parte de mi trabajo, y también de mi naturaleza inquieta. Es algo que hago todos los días sin excepción, pero nunca al empezar el día, sólo en ciertos momentos que tengo fijos: al final de la mañana o del día, o bien en algún rincón del día.
  • 3. No dejo que teléfono “hable”
    Una de las ventajas de empezar a trabajar muy pronto es que todo el mundo duerme: no hay llamadas, no hay mensajes… De todos modos, yo me aseguro de ignorarlo, silenciándolo y poniéndolo boca abajo (realmente está silenciado desde la noche anterior, ya que entra en modo “no molestar”).
  • 4. No abro el navegador
    Como todo el mundo a veces quiero mirar algo en alguna página “sólo un minuto”. Es facilísimo caer en la navegación inconsciente y lo que inicialmente iba a ser un inofensivo minuto, luego se expande hasta devorar el sagrado arranque del día. (Si para la primera tarea del día necesito información de Internet, la suelo recopilar el día anterior.)
  • 5. No hago tareas medianas ni pequeñas
    Al comienzo del día yo estoy mejor. Mentalmente más fresco y con más capacidad de trabajo. No sería muy inteligente por mi parte derrochar esa capacidad en cosas menores que bien puedo hacer en otro momento del día. No. Ese momento está reservado para ciertas tareas. Otras están prohíbidas para mí.
  • 6. No me dejo atrapar por los detalles
    Cuando empiezas a trabajar en una tarea y tu mente está en marcha, también trabaja en paralelo: surgen ideas, recordatorios, pequeños detalles que rodean a toda tu actividad. Es facilísimo dejarse llevar por ellos y perder una concentración y ritmo de trabajo que son oro para mí. Lo que hago es aislarlos. Bien anotándolos para luego, o bien ignorándolos.
  • 7. No tengo reuniones
    Cuando no me queda otro remedio que asistir a una reunión, intento por todos los medios hacerla a partir de las 11:00. O incluso más tarde si puedo. Ciertas reuniones son importantes (la mayoría no), pero eso no significa que tengan que robarme el arranque de mi día.
  • (bonus) 8. No planifico el trabajo del día
    La planificación del trabajo de hoy es algo que siempre hago el día anterior. Si empiezo a trabajar, y los primeros 10-15 minutos los invierto en prepararme para trabajar, no estaría aprovechando al máximo la oportunidad que el día y mi mente me dan.

Una de las cosas más grandes que me ha dado la Productividad Personal es compensar mis naturales limitaciones. Para ciertas cosas soy regular o incluso malo. Pero tras descubrir ciertos gestos, hábitos y rutinas, como el de potenciar el inicio del día, he logrado reinventarme en muchos aspectos.

¿Sabes el problema? Que mucha gente desprecia estas cosas porque no son llamativas. Es más atractivo instalar una aplicación.

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y herramientas inteligentes, vas crear, como hice yo, una nueva versión mejorada de ti. En mi Curso Online te cuento cómo hacerlo...

 
 

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De momento hay 17 comentarios ¿Quieres dejar el tuyo?


  1. Pol

    24 abril 2015

    Ya estoy incumpliendo uno de ellos leyendo tu post a esta hora pero bueno! jejejej! Voy a intentar aprender de esta idea. Analizaré mis tareas y haré lo mismo que hiciste tú. Quizá dejaré de hacer muchas de las cosas que hago a primera hora de la mañana. ¡Saludos!

    • Berto Pena

      26 abril 2015

      Bueno, no sé si esta rutina vale para todo el mundo. Igual hay cosas que otras personas sí deben hacer. Es cierto que hay hábitos “universales” (si puede decirse eso). Pero también es cierto que cada persona tiene que encontrar su fórmula. Yo creo en eso. Esto en realidad es lo que me funciona a mí.

      Gracias Pol!

  2. Carlos

    25 abril 2015

    Yo trato de seguir tus consejos pero es difícil. Trabajo en una empresa dónde si no contestas al email en la media hora siguiente te están llamando para pedirte que abras tu buzón. He podido explicar mil veces que en mi trabajo leer el email no es prioritario (trabajo con pacientes) y por tanto puede esperar a un hueco administrativo que hago por las tardes. Pero no funciona, tengo que pedirte que publiques tus artículos en francés para poder recomendarlos en mi empresa, jejeje

    un abrazo

    • Berto Pena

      26 abril 2015

      Yo te cuento cómo lo veo yo: esto de la Productividad Personal no va tanto de cumplir o de seguir al pie de la letra. No va tanto de lo que no puedes hacer como de lo que sí puedes hacer.

      Tal vez no puedas hacer ese hábito que tú quieres, pero seguro que sí puedes hacer otras 5 ó 75 cosas igualmente positivas. Es fácil agarrarse a un hábito que no puedo cumplir (o que no me dejan). A mí lo que me funciona es concentrarme y potenciar lo que sí puedo hacer. Además, claro está de seguir peleando por el primero, no tiro la toalla :-)

      Gracias Carlos!

      • Carlos

        26 abril 2015

        Dije “difícil”, no imposible. Sigo en mis trece de no empezar la mañana contestando correos y siguen llamándome la atención, jejeje
        Creo que lo fundamental, como explicas al compañero del comentario anterior, no está en cumplir exactamente los puntos QUE A TI TE FUNCIONAN sino en tener claro cuales son mis prioridades del día.
        Cada empleo, cada puesto de trabajo, cada profesión es diferente. Yo tengo citas de pacientes durante toda la jornada y debo adaptar huecos a las tareas administrativas. Otros pasarán el día delante de un ordenador en silencio o delante de un motor de coche.
        Lo importante (si he sido buen alumno y he entendido tu blog) es tener claro cuales son nuestras prioridades (me repito) y sabemos ver más allá de la labor que tenemos sobre la mesa.

        • Berto Pena

          26 abril 2015

          Sí, así lo veo yo :-)

  3. Jose Lopez

    25 abril 2015

    Llevo más de un año aplicando varios de estos puntos que dices y la verdad es que me funciona bastante bien. Hay días que no puedo evitar divagar por internet o no planifico las tareas el día anterior o empiezo tareas que al final me llevan a cosas que no necesito en ese momento, pero esto me hace darme cuenta que si respeto el arranque del día, éste va a ir mejor (salvo imprevistos).

    También intento dividir lo suficiente las tareas para que no me ocupen mucho o pueda hacerlas en partes que pueda hacer en intervalos cortos de entre 20 y 50 minutos con lo que tengo imprevistos a primera hora que me hagan posponer el arranque, puedo salvar parte del día aunque ese día empiece a las 7 de la tarde.

    Esta descarga de estrés, por no poder haber empezado el día como es debido, creo que me ayuda mucho a ver realmente la importancia de las cosas y pensar que mañana tendré otro día que puede ir mejor.

    • Berto Pena

      26 abril 2015

      Lo bueno de un día que no ha empezado mal es que:
      a) puede endezarse.
      b) termina por terminar… y mañana se podrá enfocar mejor.

      Creo que es súper importante lo que haces con dividir las tareas. Es algo que no hace tanta gente y que facilita muchísimo las cosas. Trabajar mejor va principalmente de “¿cómo podría hacer mejor lo que ya hago?”

      Gracias Jose!

  4. Edwar Apaza Zavala

    2 mayo 2015

    Imposible más claro, hábitos que cuestan implementar pero que son muy potentes.

    Bajo este contexto una buena idea sería despertar lo más temprano posible para expandir ese tiempo valioso sin distracciones.

    Un abrazo. Gracias por compartir.

    • Berto Pena

      8 mayo 2015

      A mí personalmente no son cosas que me hayan costado enormemente desarrollar. Les encontré sentido, rápidamente ví que me servían, y luego los repetí y repetí. Yo creo que cuesta de verdad cuando no crees en ello.

      Gracias a ti Edwar!

  5. Flames

    7 mayo 2015

    He incumplido casi todo muchos días.

    Las veces que últimamente he seguido esos criterios de Berto….. el día ha sido impresionantemente satisfactorio.

    El artículo me ha recordado estas palabras que he anotado recientemente a fuego en mi cabeza:

    “La eficiencia, que es el hacer las cosas bien, es irrelevante hasta que estés trabajando en las cosas correctas.”
    ___PETER DRUCKER___

    • Berto Pena

      8 mayo 2015

      Una de las mejores citas de Drucker… ¡qué grandes sus aportaciones! Gracias Flames!

  6. Adilka Ureña

    7 mayo 2015

    Descubrí hace años, si organizó mi día la noche antes no olvido nada y paso un dia mas relajado sacando el provecho al máximo sin un gran estrés, levantarme temprano es una ventaja indescriptible no solo en lo laboral sino en lo personal que es donde yo le saco mas provecho. De lo que no me e podido liberar es de revisar mi celular desde que me levanto.

    • Berto Pena

      8 mayo 2015

      Sin duda! Yo suelo decir que cada día se empieza a construir el día anterior. Y la primera hora u hora y media de cada día, muchas veces marca el tono de toda la jornada.

      Gracias Adilka!

  7. Dabi

    27 mayo 2015

    Esto está muy bien pero es muy difícil de aplicar si trabajas para otro. Entro a las 8 ya suena el teléfono en la oficina y debo mirar los emails obligatoriamente que mi jefe de zona me habrá enviado, a las 08:10 comienza el comité y las 08:30 entran los primeros clientes.

    De manera que si que hay cosas que hago (porque no las hago nunca como abrir el navegador para mirar blogs o periódicos porque me falta tiempo y prefiero ese ocio dedicarlo en casa) pero las productivas como hacer una tarea grande nada más empezar el día, en mi caso es imposible.

    Y reconozco que en mi sector, la banca, una de las cosas que peor llevamos es la productividad puesto que se premia las horas de trabajo a la eficiencia y por eso es un sector que quiero abandonar y poder en un futuro no muy lejano dedicarme a ser abogado por cuenta propia (algo que de momento voy consiguiendo habiendo aprobado la licenciatura de derecho a la misma vez que trabajaba).

  8. Joaquín Bresan

    30 mayo 2015

    Muy buen aporte amigo, estoy de acuerdo con muchas cosas que escribiste. Gracias por compartir.

  9. guzman6001

    17 junio 2015

    Me comprometo a aplicar estos consejos :)