Descubre en 4 Pasos Cómo Evitar Dejar Cosas a Medias

Publicado por Berto Pena, el 21 marzo 2013

«Nada cansa más que el recordatorio constante de la tarea sin acabar». Utilizo esta frase de William James para introducir un problema que cada vez nos acucia más: dejar las cosas a medias. Es un problema que muchas veces está ahí sin que nos demos cuenta pero que a la larga va llevando al profesional al paraíso de la mediocridad.

Caer en el (mal) hábito de dejar las cosas a medias tiene grandes consecuencias sobre nuestra organización, eficacia, resultados…

  • Divide la atención: si tienes algo a medias e intentas hacer otra cosa, tendrás un ojo en cada cosa. No podrás poner toda tu atención (lo más grande que tienes) en lo siguiente que hagas.
  • Es un retraso disfrazado: dejar una tarea a medias es diferir un “problema”. Es un frente abierto que tarde o temprano volverá sobre nosotros. Y seguramente en el peor momento
  • Da sensación de no avanzar: una tarea terminada es una tarea tachada que da sensación real de progreso y resultados. Muchas tareas a medias dan sensación real de bloqueo.
  • Aumenta el agobio: cuantas más cosas a medias pendientes, más sensación de agobio y ansiedad. Y es posible que estrés.
  • Impide empezar cosas nuevas: cuando cierras una puerta puedes abrir otra (proyectos…) con más confianza. Pero si tienes muchas a medio cerrar nunca te verás con la seguridad para empezar cosas nuevas. Las cosas nuevas te hacen crecer y aprender. Las viejas a medias no.
  • Te acostumbras a ello: como cualquier mal hábito, a base de repetirlo va creciendo en forma de espiral y acostumbrándonos a hacer las cosas así. Dentro de unos años, será todavía peor.

¿Cómo empezar a romper este mal hábito? ¿Cómo ser capaces de terminar las cosas cuando, muchas de ellas, no se terminan en un solo día? Esta es la fórmula que intento aplicarme a mí mismo. No siempre consigo seguirla (porque fallo) pero hasta ahora me ha dado grandes resultados.

Empieza con un objetivo en mente

Es mucho más fácil terminar una tarea cuando sabes para qué es, qué buscas o para quién es. Cuando uno tiene un porqué aparecen las ganas, la intención, la tensión positiva, la sana presión por terminarlo y entregarlo.

Una sola cosa a la vez

Muchas veces nos cuesta terminar las tareas porque dividimos nuestra mente en varias cosas a la vez. Cuando tu mente está enfocada en una sola tarea es más resolutiva y eficaz, tiene más tensión, más ritmo de trabajo e intensidad. Aplica el foco, elimina opciones, aparta el ruido, céntrate… céntrate en una sola cosa.

Divide y vencerás

Hay tareas que por su tamaño o duración nos cuesta terminar. Dividir esas tareas en pequeñas parcelas, es una forma inteligente de trabajar. «Primero termino esta parte, luego esta otra y luego esta». Al dividir esa gran tarea en trozos ya empiezas a trabajar con un objetivo claro: ir terminándolas una a una para completarla en su totalidad.

Revisa lo que esté a medias

Muchas veces nuestro trabajo consiste en ir cargando por la vida con tareas a medio acabar. Y al final, muchas de ellas hasta las olvidamos. A mí esto antes me pasaba mucho. Para remediarlo empecé a incluir en mi Revisión-Planificación semanal de los viernes unos minutos para repasar dos tipos de tareas muy concretas: a) Las tareas procrastinadas; b) Tareas que estaban casi terminadas.

Empezar es fácil, empezar es rápido, empezar es divertido… empezar da sensación de estar ocupado, y empezar transmite la falsa sensación de productividad. Pero empezar no significa ser productivo. Tu Productividad Personal se mide en resultados, en avances, en mejoras… en cosas pendientes hechas

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y herramientas inteligentes, vas crear, como hice yo, una nueva versión mejorada de ti. En mi Curso Online te cuento cómo hacerlo...

 
 

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De momento hay 16 comentarios ¿Quieres dejar el tuyo?


  1. Rafael Hernamperez

    21 marzo 2013

    No puedo estar más de acuerdo, Berto. Lamentablemente surgen cosas que cambian las prioridades de lo que tienes en curso, y no tienes más remedio que aparcarlas para después. Como bien dices, cuando esto sucede, se produce un estrés y una ansiedad por estar con un ojo en la nueva prioridad y otro en lo que has interrumpido.

    Hablo desde un punto de vista de empleado por cuenta ajena, donde algunas prioridades te vienen impuestas y controlan parte de tu agenda.

    • Daniel Grifol

      21 marzo 2013

      Yo en este sentido debo discrepar Rafael.

      Opino que si una tarea no es lo bastante pequeña como para terminarla sin poder aplazar cualquier cosa que distraiga tu atención gestionando apropiadamente una interrupción es que es una tarea mal planificada desde su concepción.

      Yo también soy trabajador por cuenta ajena y me ocurre lo mismo que a ti continuamente, pero intento minimizarlo poco a poco puliendo mi forma de organizar las tareas. Creo que por aquí está el margen de mejora.

  2. ruben

    21 marzo 2013

    No puedo estar más de acuerdo, de hecho recientemente leía que ser productivo hacer crecer tu motivación. Hay veces que no estás muy animado y si miras tu agenda o las tareas pendientes te das cuenta del por qué. Sigo de cerca todo lo relacionado a técnicas y aplicaciones que mejoran la productividad porque estoy convencido de que trabajar de forma organizada y acertada es clave para tener una vida ordenada y por lo tanto tranquila. Gracias por compartir…

  3. JC

    21 marzo 2013

    Sin dudas Berto. Desarrollé hace años las postura de que no me gusta dejar temas colgados o sin cerrar. Es una pésima costumbre que nos termina impactando en nuestra auto-estima.

    Por supuesto, entra en juego también el balance que uno debe poner sabiendo que “todo no puede hacerse”.

    Una vez que como tu dices tienes el objetivo en mente, y defines qué es más importante para ti, lo mejor es actuar con determinación hasta cerrar ese objetivo. La sensación de logro es terriblemente estimulante.

    Un caluroso saludo

    JC
    http://comomeorganizo.blogspot.com
    Twitter: @ComoMeOrganizo
    Ultima Nota: No empiece el dia con el Correo

  4. Gus

    22 marzo 2013

    Que buen post, comulgo 100% con la idea de no dejar tareas a medias, yo le agregaría que se trabaje y termine la primer versión, es decir, muchas veces te propones el objetivo y visualizas un producto final perfecto, sin embargo, para terminar es necesario liberar la primer versión y terminar lo más austero posible, después, si es necesario y el valor agregado es alto, empezar la versión 2 y así sucesivamente. Austero no es igual a mal, sino lo más práctica y ligera posible. Creo que esto ayudaría a no dejar nada pendiente.

  5. Juan David Herrera

    22 marzo 2013

    Claro, concreto y al grano!. Qué buena página Berto! Saludos desde Colombia!

  6. Javier Cordero

    22 marzo 2013

    Estoy completamente de acuerdo en lo que dices… Empezar algo nuevo es excitante, divertido, motivador… ahora bien… continuarlo, y sobretodo cuando aparecen las primeras piedras en el camino, es otro cantar.
    Es necesario ser constante y cuando algo se tuerce un poco dividir la tarea en pequeñas partes, así se termina y no da tanta pereza.
    Saludos y enhorabuena por la web.

  7. María

    22 marzo 2013

    Acabo de revisar mi lista de tareas a medias y me he quedado sin palabras… Glup!!

  8. Flames

    25 marzo 2013

    A las tareas inacabadas las acabas queriendo como a un hijo tonto. Además los ves crecer y madurar…

  9. Juan (Alicante)

    25 marzo 2013

    Creo que como españoles, somos especialistas en INICIAR una tarea/actividad con mucha fuerza e ilusión, por la novedad, y cuando ya la llevamos por la mitad, o queda poco para acabarla, CANSARNOS de ella y entrarnos una pereza sobrehumana que nos impide acabarla. ¿Cierto o no?

  10. Riki

    7 abril 2013

    Pero que ocurre con las tareas a medio hacer que requieren la participación de otras personas?

  11. JJ

    8 abril 2013

    Verdaderamente creo que en ese caso la tarea ya no depende de ti hasta que esa persona haga su parte, se pueden hacer dos cosas:

    – si eres responsable de ese proyecto o tarea, habla con la persona que esta fallando y comprueba si el motivo de su tardanza es que estå teniendo alguna dificultad para acabarla. (Bueno, en realidad no hace falta ser responsableo jefe para hacer esto)

    _ si la persona esta faltando a sus obligaciones recuérdale la importancia de la tarea, y en última instancia informa a tu superior del motivo por el cual se retrasa. No hace falta señalar a nadie, simplemente hazle ver que tu parte ya esta hecha.

    Por otro lado en mi caso lo mas dañino a la hora de no dejar tareas a medias es que mi propio jefe nos exije la multitarea como una cualidad, multitarea que el mismo ha comprobado que hace poco por su propia productividad

  12. escortszone

    8 abril 2013

    Muy pero que muy bueno el articulo.
    Tomare buena nota de todo lo que dices y como no, lo compartiré

    un abrazo fenomeno

  13. jairzinho

    16 abril 2013

    Definitivamente soy muy disciplinado hago todo lo que dice aquí no termino mis proyectos cuándo estoy comenzando otros y lo más lógico es concentrase en uno solo menos energía gasta uno

  14. Riki

    17 abril 2013

    Cuando hablo de “Pero que ocurre con las tareas a medio hacer que requieren la participación de otras personas?” me refiero a como las gestionáis en vuestro gestor de tareas. Alarmas para dar la brasa aquel que no envio su informe? Por fechas? Quitas la tarea se tu lista porque ya no depende de ti? La dejas en la lista dd tareas entorpeciendo una vidion clara de lo que de verdad tienes por hacer? Yo uso omnifocus…y esto me pasa con cierta frecuencia. Enhorabuena berto.