La importancia de trabajar con objetivos

Publicado el 11 junio 2012 en Organización | Tags: ,

¿Por qué es tan importante trabajar con objetivos? Porque si no sabes a dónde vas da igual el camino que tomes. Porque si no sabes lo que quieres da igual lo que hagas. Son uno de los ingredientes clave en tu trabajo: algo que permite saber por qué haces las cosas y qué quieres con cada tarea.

A lo largo de mi carrera he podido compartir proyectos y trabajo con gente muy brillante. Todos ellos compartían un rasgo común: se fijaban objetivos en el trabajo. No hablo de alcanzar grandes metas inspiradoras, de proyectos, hablo de cosas concretas que se proponían y que luego traducían en tareas.

Los objetivos inspiran tus acciones. Dan sentido a las 8 horas de trabajo (de marrones, de peleas, de reveses…). Te estimulan, te animan, te mueven a hacer. Te empujan para subir peldaños y la barra de tu esfuerzo. Hacen que saques más (mejor) de ti. Te permiten reorientarte si te pierdes o no sabes qué hacer. Y lo más importante: hacen que todo tu esfuerzo esté dirigido hacia un sitio muy concreto… tus resultados. Los resultados que te piden otros y tú te pides a ti mismo.

En pocas palabras: dan sentido a tu esfuerzo y acercan resultados.

Aunque casi todo el mundo reconoce la importancia de los objetivos en el trabajo, la verdad es que son muchos menos los que trabajan con ellos. O algo peor, caemos en un error bastante extendido: convertir la lista de tareas en mi objetivo, en lugar de convertir mis objetivos en tareas.

«Hoy tengo que terminar todo esto… como sea». Ese es nuestro “gran objetivo” para hoy; y para mañana; y para pasado: tachar cosas en una lista. ¿Eso es lo que nos va a inspirar y, sobre todo, lo que va a traer antes resultados?

Centrarse sólo en las tareas o en la lista a la larga hace que el profesional trabaje en piloto automático, caiga en la peor cara de la rutina, baje su nivel de exigencia personal, se convierta en una parte más de una cadena de montaje y después de tanto tiempo trabajando sobre raíles termine por preguntarse: «¿para qué coño hago yo todo esto?»

Objetivos

Para fijar objetivos no hay que hacer ningún máster. Es, como casi todo en Productividad Personal, cuestión de hábitos. Acostumbrarse a construir tu lista de tareas de “adelante hacia atrás”. Esto es, de los resultados a tus tareas.

  1. Identifica cuáles son los resultados que quieres conseguir (en un proyecto, en un hábito personal, en una gran tarea que lleve días…). Sé muy concreto al definir esos resultados.
  2. Descompón esos resultados en uno o más objetivos. Pueden ser fases, hitos, momentos, terminar algo…
  3. Traduce esos objetivos en tareas concretas. Cosas que irás haciendo diaria o semanalmente. Con ellas luego irás construyendo tus listas de tareas.

De primeras, todo esto puede sonar demasiado analítico. O incluso artificial. Pero es sólo de entrada. Una vez te acostumbras descubres que es la génesis de toda buena organización y planificación en el trabajo. Que es algo indispensable si quieres trabajar por algo.

Porque la diferencia de trabajar con o sin objetivos es la diferencia que hay entre trabajar por algo o trabajar en algo.

— Berto Pena
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De momento hay 16 comentarios ¿Quieres dejar el tuyo?


  1. Iago Fraga
    11 junio 2012

    Hola Berto,

    Parece abstracto como concepto pero es absolutamente cierto. En especial hay una frase del articulo con la que no puedo coincidir mas y es la de “convertir la lista de tareas en mi objetivo, en lugar de convertir mis objetivos en tareas”.

    No solo coincido en contenido sino en el hecho de que esta es una de las lecciones importantes a aprender. Antes de afanarte en ir rapido, preguntante a donde quieres ir. Ahora bien, como me apuntaban varios comentarios cuando escribia al respecto en mi blog (omito link porque no pretendo hacer spam), el problema se redirige a que a la mayoria de la gente le resulta dificil (o incluso les da miedo) definir esos objetivos.

    Muy buen tema y una vez mas felicidades por la simpeza con la que expones.

    (Perdon por los acentos, escribo desde un teclado hostil :P )

    • Berto Pena
      11 junio 2012

      Gracias Iago,

      Por favor, agrega el link sin miedo… de spam nada!

      Las razones para no fijar objetivos van desde que “es cosa de raritos”, o que “no sirve para nada porque nunca se cumplen”, o “lo importante no son los objetivos sino el esfuerzo” o, como apuntas, se elude porque en el fondo las preguntas y el compromiso que hay detrás de los objetivos dan vértigo o miedo.

      • Iago Fraga
        11 junio 2012

        A mi desde luego me hizo replantearme el como transmitir el concepto completamente. El articulo proponia en 4 pasos que describiesen su yo ideal, y derivar de ahi lo que necesitaban hacer para acercarse en 3/5 años, 1 año y hoy mismo. Lo soprendente fueron las reacciones. La mas extendida era que definir tu yo ideal es la dificultad principal.

        Estuve dandole vueltas y mi opinion personal es que se trata principalmente de miedo a decidir, o mas bien, del miedo a las posibilidades que rechazamos al definir con claridad grandes objetivos. Definir es escoger un camino y como tal, decir antes que nada las opciones a las que renunciamos. Sigo dandole vueltas desde entonces pero creo que la clave para conseguir transmitir este concepto a una tercera persona pasa por eliminar alguno de estos miedos colaterales y aun no he logrado encontrar cual exactamente. Ahi como profesor de productividad seguro que tienes mucha mas experiencia y me encantaria aprender los detalles si es posible. Un saludo Berto.

        (El link de antes: http://www.tecnicasdeorganizacion.com/2012/04/definir-lo-que-quiero/ )

  2. Yolanda De Gracia
    11 junio 2012

    Buenas tardes,

    Muy interesante todo lo que comentas. Yo soy comercial,(en paro),en el sector del automóvil y me apasiona mi trabajo por muchos motivos pero el que más me estimula es trabajar por objetivos, no sólo por el hecho de que te fijas tus propias metas y tu sueldo depende de tu esfuerzo si no porque en mi sector hay muchos frentes abiertos a parte de la venta de vehículos como por ejemplo: la atención al cliente, las financiaciones por cada vehículo que vendes, las relaciones dentro de la empresa (esto es un objetivo importante si quieres que tu efectividad sea mucho mejor, creo que interactuar correctamente con administrativos y mecánicos hacen que todo resulte mas agradable y productivo).
    Por mi experiencia veo que la gente se queja mucho pues cada fin de mes empieza el siguiente y hay que partir de cero y la mayoría lo ven como un gran problema mientras que yo pienso en lo estimulante que resulta saber que cada mes que comienza es un nuevo reto… levantarte por la mañana y pensar: a ver que consigo hoy!! eso hace que, para mi resulte tan divertido mi trabajo y por eso deseo continuar en mi sector.

    Gracias.

    • Berto Pena
      11 junio 2012

      Gracias por tu aporte!

      Cuando te fijas o te fijan objetivos, es una responsabilidad. Muchas personas lo ven como una carga o una amenaza constante cuando, si se definen-enfocan-traducen bien, son una ayuda.

  3. Eduard Pons
    11 junio 2012

    Muy acertado esta nota Berto. Yo como autónomo he ido aprendiendo la necesidad de moverte por objetivos. Por una razon de mucho peso: cuando trabajas solo tienes que hacer todo y de todo. Si no tienes claros tus objetivos estas perdido, nunca te llegan las horas del día. Para los que tenemos un pequeño negocio y todo depende de nosotros es importantísimo.

    Enhorabuena por tu labor y por el blog.

    • Berto Pena
      11 junio 2012

      Sin duda! Yo también soy autónomo como tú :-) Y lo mismo se aplica a un emprendedor o un responsable de equipo… ¡o cualquier profesional! Los objetivos es la traducción de tus prioridades, de las cosas que persigues porque tienen importancia para ti (resultados). Definirlos-Traducirlos-Perseguirlos…

  4. JC
    11 junio 2012

    Berto, gran artículo. No puedo menos que compartir completamente lo que dices. Esa es una de las razones por las que el enfoque centrado puramente en “Productividad” no me cierra, porque me hace sentir como Charles Chaplin en “Tiempo Modernos”. Sólo parte de un engranaje.

    Mi organización debe servir a mis metas y objetivos, y no al revés. El sistema está a mi servicio, no yo al servicio del sistema.

    Excelente, como siempre. Un caluroso saludo

    JC
    http://comomeorganizo.blogspot.com
    Twitter: @ComoMeOrganizo
    Ultima Nota: Tareas – Listas Cortas vs Largas

  5. Ruben
    11 junio 2012

    Esta es la clave, efectivamente. Todos nos repètimos con lo mismo y sin embargo !que poquita gente lo hace! Y estoy firmemente convencido de que esto es lo que marca la diferencia, el resto son trucos de magia que si no estan al servicio de esto acaban por desmontarse. La regla de los dos minutos, las revisiones, las checklist, todo son herramientas que si no están al servicio de esto funcionan como una anfeta con un subidón a corto plazo (que no es malo en si ya que si eres bueno no habrá bajón) pero insuficiente a medio-largo plazo.

  6. pensamientos
    11 junio 2012

    Es verdad que cuando vamos a iniciar un proyecto primero tenemos que planificar que vamos hacer y como lo vamos hacer, y ponernos metas, saber para donde vamos y que es lo que queremos, si queremos obtener resultados diferentes hay que hacer cosas diferentes.

  7. Héctor Camacho
    11 junio 2012

    Es imprescindible trabajar con objetivos, pero definidos con fecha y hora, esto crea disciplina en el trabajo y enfoque, el equipo no se desenfoca. En un plan, clave las tácticas y las estrategias, pero todo enfocado a los objetivos (tampoco muchos) la fecha y la hora. También se pueden utilizar objetivos intermedios lo cual nos permite controlar la marcha del plan y el cumplimiento del o los objetivos.

  8. Javier
    12 junio 2012

    En gestión de proyectos hay una herramienta llama EDT (estructura de desglose de trabajo) que va descomponiendo el trabajo para lograr los objetivos del proyecto en componentes cada vez más pequeños y manejables.(en este caso serían las tareas). Es una representación gráfica del trabajo del proyecto y puede ser una buena herramienta para la secuencia Resultados-objetivos-tareas (alcance-entregables-actividades del proyecto),

    Un saludo,
    Javier

    • Pedro Baldanta
      22 junio 2012

      Tu comentario me recuerda que mucha gente no diferencia muy bien la estrategia de la táctica y son tan diferentes y a la vez tan importantes.

  9. Pedro Baldanta
    18 junio 2012

    Efectivamente, primero pensar, analizar, planificar y luego las acciones.

  10. Marlon Fuentes
    14 julio 2012

    Buenos Dias

    Berto, primero gracias desde que sigo tu artículos ha mejorado mucho mi concentración y productividad en el trabajo. Sobretodo he dejado la multitarea y trato de ir concretando y cerrando tareas, no soy un experto pero le doy con todo el animo de ser mejor cada Día, hoy te quiero compartir una herramienta que no se si la conoces http://tomorrow.do/, muy sencilla se que usas mucho Evernote pero seria bueno que la recomendaras a todo lo que de pronto buscan un poco mas de sencillez.

  11. Óscar Avellaneda
    3 septiembre 2012

    Buenos días:
    Comenzar diciendo que el Blog es estupendo, posiblemente sea insuficiente. La verdad es que está lleno de aportaciones realmente útiles y sin lugar a dudas, te predisponen y motivan para mejorar en tu trabajo y vida personal. 
    En cualquier caso quisiera centrarme y compartir alguna reflexión al respecto de esta entrada en concreto. El trabajo por objetivos, al que estoy bien acostumbrado ya que trabajo en una entidad financiera, donde la razón de ser del día a día está mediatizada por ellos. Esto y la lectura de un articulo sobre Apple y la política de trabajo en sus tiendas me ha hecho pensar algo sobre este tema. Efectivamente tener objetivos es alentador y desde luego ayuda a dirigir el trabajo, mejorando la productividad, navegar sin rumbo, nunca te lleva a buen puerto, pero por otro lado y parafraseando a los directivos de Apple, el trabajar por objetivos, supone en la mayoría de los casos perder de vista de lo más importante, los clientes. 
    Un ferreo control sobre los objetivos y su cumplimiento, puede tener resultados a corto plazo, desde luego. Y desde luego que estos pueden resultar altamente productivos en principio, pero normalmente una realidad aplastante que más tarde o más temprano termina apareciendo. El cliente, no está contento, el conseguir producir a toda costa, alcanzar los objetivos, temina por resultar inconveniente, al menos en entornos donde la abundancia de clientes no resulta ser la mayor de las ventajas.
    Supongo que el error fundamental en nuestro sector, es hacernos ver que lo que la entidad persigue son realmente unos resultados y no como se acostumbra a llamarlos “objetivos”.
    Para alguien recién llegado al mundo del GTD, resultaba confuso entender el artículo, hasta que finalmente creo haber visto cual es el problema. Como he dicho, algo simple, resultados por objetivos. Cuantas reuniones disfuncionales, llamadas de objetivos cuando su contenido no pasa de ser una evaluación de los simples resultados y una permanente insistencia en conseguir llegar a unos números concretos, y qué poco tiempo dedicamos a la verdadera denominación de la reunión.
    El verdadero problema, es el olvido de la pieza clave de nuestros anhelos, el eje fundamental que alimenta nuestras bocas y que debiera orientar nuestros objetivos, el cliente.
    O quizá mo, a lo mejor tan solo se trate de un simple galimatías que me hago cuando intento entender como adaptar GTD a un sistema que tiene sus propios protocolos, su peculiar forma de ver los negocios.
    Un saludo Berto