La importancia de decir “no”

Publicado el 7 marzo 2012 en Productividad | Tags:

A medida que cumplo años y sobre todo que comparto tiempo con otros profesionales me doy más cuenta de la importancia de decir “no”. Como fórmula para centrarte en las tareas y actividades importantes, como remedio para evitar la saturación y el desbordamiento, y como respuesta a la pregunta «¿cómo hago para hacer lo que siempre quise hacer pero siempre me veo obligado a posponer?»

Nuestra taza rebosa, nuestro puzle tiene muchas piezas, nuestro plato está lleno. Y sin embargo nos empeñamos en aceptar nuevos compromisos y un sinfín de cosas más. Cosas como una nueva colaboración que nos proponen, un proyecto que sobrevuela y el cuerpo nos pide hacer, absorber más información online/offline, abrir una nueva cuenta en tal nueva web de la que todo el mundo habla, instalar nuevas y sugerentes aplicaciones o, directamente, inventarnos tareas basura que no valen para nada.

¿Y por qué nos cuesta tanto decir “no”? Dicho de otro modo: ¿Por qué somos tan propensos a decir “sí” y cargarnos de más cosas? Porque decir sí es rápido: no te obliga a pensar y elegir; porque es conveniente: quedas bien con los demás y transmite una mejor imagen de ti; porque es cómodo: en lugar de decidir por prioridades miras hacia otro lado y eliges lo que tenga más “azúcar”, como un niño.

Pero decir “sí” a todo, no saber decir “no”, significa pagar un precio alto. Sumar lleva a saturar, y la saturación conduce al exceso y la desorientación. Al final necesitaríamos 17 vidas para hacer todo lo que nos gustaría. Y claro, después de las 17 vendrían otras 17 más…

Hay que decir “no” a mil cosas para estar seguro de que no te estás equivocando o que intentas abarcar demasiado.

— Steve Jobs

¿Por qué hay que decir “no” cuando lo que me pide el cuerpo e incluso todo el mundo a mi alrededor me empuja a probar, hacer y colaborar en todo lo que se ponga por delante? ¿Por qué es importante empezar a decir “no”?

Porque al decir “no” podrás hacer las tareas importantes mejor, a conciencia… poniendo calidad, creatividad y talento en los detalles que marcan la diferencia y dejan huella.

Porque al decir “no” tendrás tiempo y atención para volcarte en tus prioridades. Personales y profesionales. Las cosas que son importantes y que cuentan para ti. Las cosas, las personas, por las que merece la pena estar aquí.

Porque al decir “no” disfrutarás de tiempo extra para empezar cosas que siempre quisiste hacer y que una y otra vez te viste obligado a posponer.

Porque al decir “no” podrás vivir y hacer las otras cosas más conscientemente; y las podrás saborear a fondo, sin la sensación de ser un títere manipulado por una agenda siempre saturada.

Porque al decir “no” podrás experimentar una sensación de libertad y liberación sin igual. Te demostrarás a ti mismo que tienes los mandos y el control de lo que haces. Que todavía puedes elegir, hacer y vivir sin tener que actuar como un coche teledirigido.

Decir “no” cuesta horrores, sin duda. Pero cuesta mucho menos cuando tienes claro lo que quieres, cuando tienes un porqué y sabes que hay cosas mucho más importantes que la incomodidad o el mal trago de rechazar algo nuevo. Cosas como tu capacidad parar invertir en tus prioridades verdaderas para vivirlas más intensamente. Libertad para elegir según tus principios y caminar con menos peso a la espalda. O inteligencia para administrar tus fuerzas y no desgastarte gratuitamente en cosas que no aportan. Creo que son razones poderosas para empezar a practicar el “no”.

— Berto Pena
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De momento hay 31 comentarios ¿Quieres dejar el tuyo?


  1. Juan
    7 marzo 2012

    Jeje. Debe ser porque tengo 1 año más que tú … pero ya hace un par de ellos que digo que No a muchas cosas y proyectos.

    • Berto Pena
      7 marzo 2012

      Un año se nota! ;-)

      Yo lo que voy descubriendo es que el verdadero “peligro” no está tanto esos grandes proyectos que los ves venir. Sino en las cosas en apariencia inofensivas (tareas, actividades, compromisos…) en los que nos enzarzamos y que terminan por hacer rebosar el día. En lo gordo mucha gente acierta, es el “no diario” la asignatura pendiente.

      • Juan
        7 marzo 2012

        Totalmente de acuerdo. Obviamente no sólo el “NO diario” en la vida profesional, sino también en la vida privada. Pero es más importante el primero que el segundo precisamente para que en el segundo siempre haya el hueco imprescindible.

        Supongo que lo conocéis de sobra, pero ahí va por si alguno no:

        =====

        Un experto asesor de empresas en Gestión de Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia.

        Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:

        -¿Cuantas piedras piensan que caben en el frasco?

        Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenaron el frasco. Luego preguntó:

        -¿Está lleno?

        Todo el mundo lo miró y asintió.

        Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes. El experto sonrió con ironía y repitió:

        -¿Está lleno?

        Esta vez los oyentes dudaron

        -¡Tal vez no!

        -¡Bien! -y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava.

        -¿Está lleno? -preguntó de nuevo.

        -¡No! -exclamaron los asistentes.

        -Bien -dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aún no rebosaba.

        -Bueno, ¿qué hemos demostrado? -preguntó.

        Un alumno respondió:

        -Que no importa lo llena que esté tu agenda: si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan mas cosas.

        -¡No! -concluyó el experto-. Lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después.

        ¿Cuáles son las grandes piedras en tu vida?

        Tu familia, tu vocación, tus hijos, tus amigos, tus sueños, tu salud, la persona amada.

        Recuerda, ponlas primero. El resto encontrará su lugar.

        =====

        • JC
          7 marzo 2012

          Es bueníiiiiisimo!!!

        • tweetytuo (Francis)
          8 marzo 2012

          wow, fantástica lección aprendida
          Pido permiso para imprimirlo, compartirlo y si me apuras hasta para tatuármelo :D

        • Benasque
          9 marzo 2012

          no la conocía, muy bueno!!

        • HECTOR DOMENECH
          10 marzo 2012

          Muy buena lección Juan, si señor… Me la quedo.

          http://www.principiosyvalores.wordpress.com
          @HectorDomenech

        • Juanlu
          10 marzo 2012

          Juan me ha encantado esa historia, magnifico.

      • Javier
        9 marzo 2012

        De acuerdísimo Berto. Esas pequeñas tareas, compromisos o ayudas que te surgen durante el día, y que si dices que si a todas ellas, el día, tu plan, tus tareas importantes, todo se va al traste. Y lo peor de todo es que no te das cuenta hasta que ha terminado el día y te percatas de que no has hecho nada de lo que querías y tenías planeado.

  2. Iago Fraga
    7 marzo 2012

    L Magnífico artículo Berto,
    es importantísimo el darse cuenta de que cada no, es una nueva apuesta por los proyectos en los que ya estamos metidos. Al fin y al cabo la decision de meterse o no en nuevos proyectos deberia procurar ponernos en cada momento en lo que más nos gusta / interesa. Así que un “no” no solo se dice cuando algo no nos interesa, sino también cuando ya tenemos algo similar y mejor. Un saludo

    • Berto Pena
      7 marzo 2012

      Me gusta eso último que has dicho. Muchas veces decimos sí a cosas que ya tenemos o que no aportan nada a lo que ya tenemos. El efecto final es el mismo. Gracias!

  3. Flames
    7 marzo 2012

    Importantísimo el tema que has “tocado”.

    Y algunas veces no se trata tanto de decir “no” como de “aleccionar” al que nos está encargando algo y explicarle que lo que nos dice lo vemos de otra forma; a fin de cuentas el que lo va a hacer es el que mejor sabe del tema.

    Con buenos jefes o buenos clientes que entienden lo que se les dice y que no se cierran en banda –por ignorancia u orgullo– se pierde menos tiempo y los resultados del trabajo son mejores.

  4. Sergio
    7 marzo 2012

    Muy interesante artículo.
    Todo un placer leerlo, combinándolo con las aportaciones que también haces en este otro artículo en El País: http://smoda.elpais.com/articulos/atrevete-con-el-no/1184
    Gracias!

    • Berto Pena
      7 marzo 2012

      Gracias por incluirlo… Sí que lo leí ayer pero no pensé en él para escribir este la verdad. Cosas del subconsciente supongo.

  5. Miguel
    7 marzo 2012

    Una vez escuché a alguien decir:
    “Es más fácil decir SI porque al decir NO, uno siente que tiene que sostenerlo, que justificarlo.”

  6. Flames
    7 marzo 2012

    Lo que dice Miguel hila con una idea que tengo acerca del pensamiento “fácil” o “cómodo” que domina en las ideas. La gente sostiene a veces posturas que le dan seguridad ya que son las posturas a las que es difícil que nadie se oponga y que nos hace sentir cómodos, seguros, inteligentes, etc. Manifestar una idea propia es complicado y duro de explicar y defender.

    Eso hila también con una frase que he leído hoy mismo de Eliot. Si la encuentro se lo haré saber.

  7. Técnico
    7 marzo 2012

    Yo también coy notando con el paso de los años, como es necesario decir no a ciertas cosas, Empiezo a estar un poco harto de todo y tengo la necesidad de centrarme en lo que en el fondo me interesa. Ya era hora de que lo hiciera con 40 años, no creeis? Una de las cosas que he comenzado ha sido mi blog, por el cual podeis pasar. He tenido que renunciar a muchas otras para poder llevarlo a cabo. Yo sí he sabido decir, no!

    • Berto Pena
      7 marzo 2012

      Enhorabuena por ese proyecto!

  8. tweetytuo (Francis)
    7 marzo 2012

    Estupendo artículo, Berto.
    Si acaso… se te queda en el tintero un punto que fijo te puede servir para una ampliación de éste o uno nuevo de vida propia: “¿cómo decir que no?”
    ¿Cómo decir que no a compañeros de gremio que están tan ilusionados como tú por hacer algo grande? o ¿cómo decir que no a amigos que saben que ese es tu campo fuerte y les puedes mejorar su idea, trabajo o producto (o simplemente es gratis)?…. y un largo etcétera que va saliendo por sí sólo.
    Ahí lo dejo, porsi…. :)

    • Berto Pena
      7 marzo 2012

      Jeje… Me lo reservaba para más adelante, hay que dosificar y tampoco quería meter demasiado :-) Gracias!

      • tweetytuo (Francis)
        8 marzo 2012

        Claro, claro, y ahora un sin ‘viví’ hasta que lo pongas. Estas jugando con mi salud :)
        Jejejeje, enhorabuena de nuevo ;)

  9. JC
    7 marzo 2012

    Gran artículo Berto. Es crucial decir que no para enfocarnos en aquello alineado con nuestras prioridades. El primer paso es saber decirnos no a nosotros mismos cuando nos agregamo tareas que no tienen sentido.

    El segundo paso, es con los 3ros. Aqui es complejo. Tu mencionas bien que hay muchas razones para decir que sí, y que cuesta horrores negarse. Pero lo más duro es cuando tu sabes que deberías decir que no y no tienes la alternativa porque el contexto no te lo permite. Es una cosa que provoca muchísimo stress.

    A veces el equivocado puede ser uno, negándose a hacer algo que tal vez debiera hacer. Otras tantas, no queda más opción que aceptar, y encontrar la manera que el incordio distorsione lo menos posible los planes.

    Un saludo caluroso

    JC
    http://comomeorganizo.blogspot.com
    Twitter: @ComoMeOrganizo
    Ultima Nota: La primera regla para balancear entre Vida y Trabajo

  10. edgar martinez
    8 marzo 2012

    excelente articulo….felicitaciones

  11. Victoria
    8 marzo 2012

    Es muy reconfortante decir no cuando tienes buenos argumentos para hacerlo. Esto te aporta mucha seguridad. Además decir no es uno de los derechos asertivos.

  12. Perico
    9 marzo 2012

    Berto, hoy que llevo sombrero, me lo quito!!

  13. Beto

    Excelente artículo. Debería ser nuestro libro de cabecera. Saber decir elegantemente NO. Sinceramente creo que las personas evitan enfrentarse a los demás y decir NO es un enfrentamiento. Pero hay que ser sinceros por que luego podemos quedar aún peor, por no comprometernos, por no tener tiempo o por dejar las cosas a medias.
    En la sociedad en la que vivimos, nos empeñamos en enseñar datos, tendencias, filosofías, ideas pero en la educación que hemos recibido y están recibiendo nuestros hijos, se deja en un segundo plano el desarrollo de habilidades. Es fundamental educar a nuestros hijos en la conciliación y en PRIORIZAR sus grandes rocas, tú lo has dicho…. la gravilla viene después!!!!!

    Gracias por este recordatorio!!!!

  14. HECTOR DOMENECH
    10 marzo 2012

    Muy buen articulo Berto, como todos… Hay una película de George Clooney que hace un símil en sus conferencias, aunque el no se refiere exactamente a lo mismo que tu pero habla de que las cosas que aceptamos es como si tuviéramos una mochila en la espalda y vamos llenandola, al final esta tan llena y pesada que no podemos movernos, no podemos avanzar.

    http://www.principiosyvalores.wordpress.com
    @HectorDomenech

  15. Marco Antonio Olivarria Cabanillas
    18 marzo 2012

    Excelente tema, Berto.

    Y aportando mi grano de arroz al igual que los demás colaboradores, yo me voy por el lado de la personalidad necesaria para decir “no”. Esto lo puedo extraer de tus mismas líneas del ártículo:

    (1) Decir “no” es una cuestión de AUTOESTIMA, de VALORARTE Y VALORAR lo que estás haciendo. Si cualquiera viene y te interrumpe o te propone algo, es válido escuchar y evaluar, pero no necesariamente aceptar, al menos en ese mismo momento. No te desvíes. Si no fuera valioso lo que haces pregúntate entonces ¡porqué lo estás haciendo!.

    (2) Decir “no” también es una cuestión de CARACTER Y AUTODISCIPLINA. Si en este momento no estás haciendo LO MAS IMPORTANTE que tienes que hace según tu escala de prioridades (si es que las definiste y no te fuiste por el placer, la intuición, la inercia o la urgencia de hacerlo), empieza por hacer un PLAN… ¡y síguelo!.

    (3) Decir (no) es una cuestión de INTELIGENCIA Y VISION sobre todas las responsabilidades y facetas que eres como ser humano. No todo en la vida es el trabajo. Como ya lo han dicho, las cuestiones personales también requieren de tu tiempo. Debes visualizar el TODO para atenderlo como es debido. Asigna y negocia tiempos con todas las partes. Establece principios. A veces lo profesional va primero que lo personal… ¡pero no es lo unico!

    (4) Decir “no” es una cuestión de proponerte ser ASERTIVO para decidirte a DISFRUTAR de tu propia existencia. Las decisiones las tomas tú. Las oportunidades las construyes tú. Tú puedes trazar tu propio camino y decidirte a seguirlo sin permitir desviaciones. Las influencias y tentaciones siempre estarán ahí. De tí depende valorar si suman, restan, multiplican o dividen para el logro de tus objetivos.

    Berto, felicidades por tu blog, tu sitio y tus aportaciones. Seguiremos en contacto.

  16. Sheila
    26 marzo 2012

    A veces revisando el RSS sin buscar nada en concreto encuentras la respuesta a tu problema. Me ha pasado con este post, gracias :)