Tres pasos para vencer las “tareas matadoras”

Publicado el 2 noviembre 2011 en Productividad | Tags: , ,

¿Cuándo fue la última vez que te enfrentaste a una tarea que no te apetecía hacer? Yo ayer mismo. Desgana, aburrimiento, tedio y sensación de «uff, qué coñazo hacer esto ahora». Hacer lo que nos gusta es fácil pero hacer lo difícil o lo que no motiva… eso requiere subir un par de escalones más.

Las “tareas matadoras” son cosas poco estimulantes o motivantes que por mucho que nos empeñemos en evitarlas tenemos que hacer. Generalmente son cosas que nos encargan otros. Dado que no salen de nosotros mismos automáticamente les colocamos la etiqueta de “matadora”. Otras, las menos, forman parte de nuestro propio trabajo pero son igualmente desincentivadoras. Sea como fuere son cosas que nos toca hacer pero que sencillamente no nos apetece hacer. Cada vez que les miras a la cara se te cae el alma a los pies.

¿Es posible darle la vuelta a la tortilla y ver esa tarea de otro modo? La respuesta rápida es sí.

La forma en la que yo venzo a estas tareas está precisamente en la propia pregunta que acabas de leer. Es esta: «ver esa tarea de otro modo».

La fórmula para romper la desmotivación que genera una tarea aburrida es cambiar por completo tu punto de vista. Para mí la clave no es la tarea. Eres tú. En la gran mayoría de los casos tú y yo no tenemos que hacer trabajos aburridos… sino trabajos que nos parecen aburridos.

¿Y cómo se cambia de perspectiva? ¿Cómo percibir estas tareas matadoras de otro modo? Ahí van tres pasos elementales, sencillos y súper eficaces para lograr vencer a estas tareas. A mí particularmente siempre me han funcionado bien.

1Dale un empujón a tu estado de ánimo

La tarea no puede cambiar pero tú sí. Rodearte de estímulos positivos y agradables (y la música es el más accesible y rápido) hará que te sientas mejor y poco a poco te desprendas de la desgana.

Si tu trabajo te lo permite, puedes escuchar tu canción o tu disco favorito. Necesitas generar endorfinas que te hagan sentir mejor y más preparado para esa tarea. Haz una escucha activa de tu música, como si fuera la primera vez. Sé consciente de la música, de cada nota, de cada estrofa que te gusta y te emociona. Paulatinamente dejarás de concentrarte en lo matadora que es esa tarea para prestar más atención a tu estado de ánimo (que va mejorando).

2Elimina distracciones y tentaciones

Ignora, silencia, cancela o cierra cualquier otra tarea, actividad o herramienta que pueda estar rondando, y que desde luego sea mucho más tentadora y atractiva.

Cosas como redes sociales, messenger, navegador, Email, descargas, teléfono móvil… quita todo eso de en medio para evitar que algo que se cuele por ahí te descentre. Porque si además de la desgana, le añades la desconcentración, entonces no sólo no cambiarás tu forma de ver esa tarea sino que nunca te pondrás con ella. Para mí el segundo paso ineludible es estar a solas con esa tarea.

3Concéntrate en el primer paso

(Este último punto es, para mí, el más eficaz e importante de todos. Lo utilizo constantemente en mi semana de trabajo y siempre me sirve para doblegar estas tareas matadoras.) Esa sensación de desgana o desmotivación es sólo una ilusión pasajera. Algo que se esfuma en el momento en el que te pones y, sencillamente, empiezas. Y ésa es la tercera clave: sólo necesitas empezar. Un gesto, un clic, una acción.

No pienses ni te centres ni te obsesiones en todo lo que hay que hacer o lo pesado que es esa tarea, sino sólo en lo primero que en realidad tienes que hacer. Céntrate sólo en el primer gesto, sólo en la primera acción de esa tarea.

  • Si es un artículo concéntrate sólo en el primer párrafo.
  • Si es una presentación concéntrate sólo en la primera diapositiva.
  • Si es un diseño concéntrate sólo en el primer rincón o gráfico que vas a dibujar.
  • Si es un informe o un memorando concéntrate sólo en el primer punto que vayas a recoger.
  • Si es una hoja de cálculo concéntrate sólo en las primeras celdas.

El hecho de mirar sólo a un punto pequeño rompe la resistencia inicial. Y la consiguiente actividad y el movimiento disipan de un plumazo esa sensación de tedio. Puede que esa tarea siga sin motivarte al 100% pero al menos dejarás de verla como algo “matador” y lo más importante: lograrás ponerte en marcha para terminarla.

En Productividad Personal (en tu trabajo diario) hay que saber librar tanto las grandes batallas como las escaramuzas. Da igual si utilizas métodos rimbombantes o sencillas pistas. De lo que se trata es de empezar y terminar.

— Berto Pena
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De momento hay 19 comentarios ¿Quieres dejar el tuyo?


  1. Eva Suárez
    2 noviembre 2011

    Me encanta este blog. Gracías a él he descubierto Evernote, para mí ahora indispensable, y los truquitos de Gmail. La verdad que no me canso de recomendarlo.
    Voy a sacarle mucho provecho a los consejos de hoy porque detesto las tareas aburridas, bueno, a partir de hoy puedo decir que las detestaba.
    Enhorabuena.

    • Berto Pena
      2 noviembre 2011

      Gracias Eva! Me alegro que estos contenidos te aporten :-)

      Yo a menudo tengo que enfrentarme a estas tareas y estas tres pistas me ayudan mucho. A ver qué tal te funcionan a ti.

  2. Ramón
    2 noviembre 2011

    Gracias por este aporte Berto, me encuentro en esta situación en estos momentos, además de ser una tarea no motivadora es el marrón de otro departamento que me lo han colocado a mi, con lo que eso conlleva. Prisas por el trabajo no hecho por otros y por supuesto dando la misma calidad que debería haber tenido pero contando con menos tiempo.

    Resumiendo, una tarea matadora y desesperante por culpa de las circunstancias.

    Gracias Berto!!

    • Berto Pena
      4 noviembre 2011

      Esas tareas que siempre vienen de otros (marrones) no logran motivar casi nunca, tienes razón. PERO al final, hay que hacerlas. Yo prefiero prepararme bien y hacerlas con la mejor disposición. Porque así lo haré mejor y sobre todo antes.

  3. Javier Jiménez Pastor
    3 noviembre 2011

    No te puedes imaginar lo que me ayudas Berto.
    Lástima que me sea todavía difícil descargarme tus podcasts (aún los de pago).
    GRACIAS!!

    • Berto Pena
      4 noviembre 2011

      Me alegro mucho :-)

      Si tienes problemas escríbeme directamente y los solucionamos. Gracias a ti!

  4. Dapepan
    4 noviembre 2011

    Muy interesante artículo!

    Berto, conoces tomorrow.do? Yo hace poco que lo uso y me parece sencillo pero perfecto para mi día a día…

    Un saludo

    • Javier Jiménez Pastor
      4 noviembre 2011

      Dapepan, puedes explicar un poco más para que sirve tomorrow.do ?? mil gracias.
      Berto, qué opinas?

      • Dapepan
        4 noviembre 2011

        Pues es muy sencillo, una libreta con únicamente dos hojas, hoy y mañana, donde tomar nota de las cosas que tienes que hacer…

        Lo mejor es que la veas funcionando en el sitio…

        Un saludo

  5. JC
    4 noviembre 2011

    Todo un tema. Interesante abordaje.

    Hay un médico muy famoso y legendario en mi país que gusta de dejar frases por allí en una radio donde participa. Suele decir que hay que hacer las cosas que no nos gustan con tanto énfasis como las que nos gustan.

    Pero la gran frase que me encantó es esta:

    “La felicidad no consiste en hacer siempre lo que se quiere, si no en QUERER SIEMPRE LO QUE SE HACE”.

    Desde que se la escuché, no deja de resonar en mis oídos…

    saludos

    JC
    http://comomeorganizo.blogspot.com/
    Ultima Nota: El Balance entre Vida y Trabajo – El Arte de Administrar Contextos

  6. Marcelo S | recetas faciles
    4 noviembre 2011

    En lo personal, creo que el tercer punto es vital, lo crucial del tema. Cuantas veces me ha pasado que esa actividad “que no quiero hacer” termino “no haciendo”, y es verdad, rememorando me doy cuenta, que lo que no quiero, es porque, simplemente pienso en “todo” lo que voy a hacer y ya me desanimo.
    Muy buen artículo.

    Saludos

  7. Julio Ortiz
    5 noviembre 2011

    Buenos pasos, para poder avanzar tareas — que no nos gustan realizar –, aparte del paso 3 que es vital, ya que en realidad — estas subdividiendo esa accion en sub acciones — . Creo que justamente algunas vez la resistencia a realizar esa acción, no es porque no nos gusta, si no porque no hemos pensado suficiente y no está clara cual es la acción física..

    muy buena entrada..

    felicidades..

  8. Rodrigo Romero
    9 noviembre 2011

    Buenas Tardes Berto, primero debo comentar que conocí hace un tiempo esta pagina
    por casualidad y debo resaltar que la ayuda recibida a sido mucha, en fin el comentario
    va dirigido a que tengo 24 años y estoy heredando una empresa donde se le distribuye
    productos y servicios a mas de 500 clientes, debo confesar que el caos y el estrés a
    que me someto diariamente es abrumador. quisiera solicitarte que me respondas las siguiente preguntas
    como manejar la presión cuando la avalancha de tareas es inmanejable?
    como solucionar los cuellos de botella? y que hacer cuando la estructura no soporta
    la demanda en constante crecimiento?. Gracias por esta maravillosa pagina.

  9. Olmo Axayacatl
    11 noviembre 2011

    Muy bueno el artículo Berto, vaya que son unos pasos sencillos pero que contienen todo que hay que hacer; vaya que esto se podría aplicar casi a diario.

  10. Masproductivo
    11 noviembre 2011

    Berto, hace tiempo que sigo tu blog, hace tiempo pensé que el tema de la productividad no daba para más, ¡Qué equivocado estaba!. Espero que gracias a todos tus consejos llegue el día en que pueda delegar todas esas tareas matadoras ;D.

  11. Empresas
    19 noviembre 2011

    Muy buenos consejos, Gracias

  12. Lapalomerafarma
    19 noviembre 2011

    Inspirador, el concentrarse creo que es la mejor recomendación.
    La inspiración suele llegar mejor si no nos distraemos, eso es muy cierto.

  13. Gerard
    25 noviembre 2011

    Creo que me irán muy bien estos tres consejos. Tienen toda la lógica. Ahora la cuestión será saber aplicarlos sostenidamente, es decir, aplicarlos hoy y saber aplicarlos mañana, pasado mañana y el próximo.

    En mi caso, por cierto, estoy descubriendo que me motiva mucho más hacer las cosas por aprender que por la obligación que tengo. Parece que tengo cierta obsesión en aprender constantemente. En este sentido, intento hacerlo lo mejor posible, de modo que tenga que haber un aprendizaje obligatorio en una tarea determinada. Se me hace muy fácil entonces por el agente motivador que me otorga.

    ¡Saludos!