El Método del Cómico Jerry Seinfeld para crear Hábitos

Publicado por Berto Pena, el 1 septiembre 2009

Lo mencioné hace unas semanas en Twitter y algunos de vosotros me habéis preguntado por él. Aunque lo he visto recogido en varios sitios tradicionalmente se le atribuye al gran cómico y actor Jerry Seinfeld. Es tan sencillo que contarlo suena ridículo, pero es tan eficaz que contarlo es imprescindible.

Para mí el hábito es la clave total, absoluta e imprescindible de la Productividad y la Gestión Personal. El “hábito” es lo que hace que tú hagas una cosa espontáneamente y con naturalidad.

Los hábitos productivos son difíciles de reproducir porque generalmente van contra nuestra naturaleza, instinto o tendencia que suelen ser justo las contrarias. Al hábito se llega por la repetición de gestos y de rutinas y es ahí donde el método de Jerry Seinfeld entra en juego.

¿En qué consiste?

Imagina cualquiera de estos tres hábitos que te cuesta desarrollar pero que quieres desarrollar: te cuesta recordar que tienes que hacer la revisión diaria de tu GTD, te cuesta ponerte a hacer deporte al final de la jornada, te cuesta apagar el “messenger” y demás aplicaciones-distracción cuando te pones a trabajar. ¿Cómo formar ese hábito?

Imprime o consigue un calendario de proporciones generosas y ponlo en una pared que vayas a ver con mucha frecuencia. No se trata de esconderlo sino de verlo “sí o sí”. Lo recalco: tienes que ponerlo en un sitio que inevitablemente vayas a ver.

El primer día en el que logres hacer lo que te proponías marca con un rotulador bien grueso y de color vivo (rojo por ejemplo) ese día en el calendario. Pon una gran equis. Y haz lo mismo con los siguientes en que logres reproducirlo. Cada nuevo día conseguido, una gran equis.

La visión de ese calendario te “obligará” a repetir cada día ese gesto o esa rutina. Poco a poco irás ganando en naturalidad y al cabo del tiempo no tendrás que mirar al calendario para reproducirlo. “Te saldrá de dentro”. No obstante, sigue marcando con una equis cada nuevo día. Aunque creas que “ya lo tienes”, sigue marcando el calendario cada día.

El método es tan sencillo que contarlo suena ridículo, pero es tan eficaz que contarlo es imprescindible.

Si un día te saltas tu rutina en lugar de una equis colorea por completo la casilla de ese día. El objeto es que destaque bien sobre el resto de días y te convenzas de que tienes que volver a tu rutina y seguir trabajando ese hábito. Y es que después de saltarte un día es mucho más fácil hacerlo también al siguiente.

No te recomiendo hacerlo en un “calendario digital” por una sencilla razón: tienes que acordarte de revisarlo. Es decir, tienes que formar el hábito de revisar tu calendario digital para revisar tu otro hábito… cosa que terminarás por no hacer. La clave de este sistema es tener un calendario bien visible que terminarás por ver tanto si quieres como si no.

Una vez que hayan pasado los días, las semanas o los meses podrás prescindir del calendario. Ese gesto que al principio casi iba contra tus instintos… ahora te saldrá solo con total espontaneidad.

Claves para formar el hábito

Ya las he mencionado en alguna otra ocasión pero esto es algo tan importante que repetiré hasta que se me caigan las falanges de los dedos de tanto escribirlo. La clave del éxito para inducir cualquier hábito es el modo en que lo hagamos.

Recuerda, cualquier persona puede cambiar pero NO todo el mundo cambia…

  • Practica un solo cambio a la vez.
  • Propón cambios muy pequeños, casi microcambios.
  • Propón cambios muy concretos y palpables. Algo que te permita decir: “he conseguido ESTO”.
  • No propongas un nuevo cambio hasta que el anterior se haya asentado. Tranquilo, no tengas prisa por cambiar. Hay muchos días.
  • Propón cambios que te apetezca hacer. Aquello que te motiva es más fácil de reproducir.
  • Practica diariamente y sigue el método de Jerry Seinfeld. Porque lo que no se ejercita se pierde.
  • Mide y evalúa los cambios: los avances y los retrocesos.
  • Practica sin reproches, con paciencia y determinación.

Artículo escrito por Berto Pena. Mi misión es ayudarte a que trabajes de forma eficaz y a que tomes el control de tu vida. Con hábitos y herramientas inteligentes, vas crear, como hice yo, una nueva versión mejorada de ti. En mi Curso Online te cuento cómo hacerlo...

 
 

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De momento hay 15 comentarios ¿Quieres dejar el tuyo?


  1. Daniel García

    1 septiembre 2009

    Gracias por recordarlo Berto !

    Desde mi adolescencia mi padre siempre me incitaba a que usase un metodo bastante similiar al de Jerry Seinfeld basado en un calendario perfectamente visible. Por simple que parezca la idea, la verdad es que ayuda mucho, sobre todo porque se hace mucho más fácil autoevaluarse y realizar un seguimiento de nuestros progresos.
    Está claro que la rutina y la repetición es la mejor manera de crear un hábito.

    Un saludo !!

  2. Claudia Sanz

    1 septiembre 2009

    Hola Berto es la primera vez que me animo a comentar pero quería agradecerte todos estos articulos de productividad que me están ayudando tanto. Esta anécdota de Seinfeld me ha encantado :D

  3. Anna

    1 septiembre 2009

    Es un buen método, lo he probado, pero claro, la clave es ser constante, como en todo…

    Tú recomiendas no utilizar un calendario digital pero existe una versión web que, si te la pones de “home page” o entre las pestañas que abres cada mañana, puede funcionar. Y sólo sirve para esto:

    Don’t break the chain!
    http://dontbreakthechain.com/welcome

    • Berto Pena

      1 septiembre 2009

      En mi experiencia cuanto más sencillo lo hagas (papel y bolígrafo) mejor funciona. El método está para fomentar la costancia, no para meternos a gestionar un calendario y otra cuenta más en otra web.

      Pero naturalmente cualquiera puede utilizar el método que mejor le vaya, como ese que comentas, joesgoals.com o Google Calendar, por ejemplo.

  4. Alvaro

    1 septiembre 2009

    Genial el método, sobre todo por su sencillez.

    Veo que es recomendable hacerlo con sólo un hábito a la vez, lógico también porque no te vas a llenar la habitación de calendarios, cada uno para un hábito distinto.

    Ahora que empezamos la vuelta a la rutina después de las vacaciones seguro que a mucha gente le puede ayudar con los típicos propósitos de este mes.

    Saludos!

  5. Pedro CM

    1 septiembre 2009

    Así es, Berto, pero para realizar esto hay que tener mucha fuerza de voluntad, cosa que a mucha gente le falta.

    Un saludo.

    • Berto Pena

      1 septiembre 2009

      A mi modo de verla la “fuerza de voluntad” siempre ha sido algo diábolico. Generalmente no se tiene porque se dice que no se tiene. No todo es tan complicado ni tan duro como parece. Si nuestra primera reacción es “no se puede”, desde luego que ni Jerry Seinfeld ni San Judas Tadeo van a cambiar las cosas por ti.

      Basta con empezar con pequeñas cosas, pequeños cambios, sencillos pasos, etc. (como pongo en el artículo), valernos de pequeñas ayudas como este calendario y sobre todo querer. Ni todo es tan complicado ni tan fácil como nos hacemos creer.

      • Pedro CM

        1 septiembre 2009

        Muy bien dicho Berto, con la última frase la has clavado. A ver si muchos siguen tus consejos y finalmente consiguen sus propósitos.

        Un saludo ;-)

  6. inclusa

    1 septiembre 2009

    Excelente post.

    En la escuela, los maestros siempre estamos trabajando los hábitos. De vez en cuanto utilzamos éste método con los alumnos y llenamos las paredes de listas de control (así se llaman los registros).

    Pero, en muchos casos no aplicamos nuestra propia medicina. Me ha gustado mucho la perspectiva personal de tu post, pues todos sabemos desarrollar hábitos, los especialistas dicen que cuesta unas tres semanas en instaurar un hábito, pero lo que de verdad se nos pasa es aplicar los métodos en nosotros mismos.

    Me gusta que tus artículos vayan dirigidos directamente al lector como persona real y no como ente ideal.

  7. alexito4

    1 septiembre 2009

    Bhua, pos no se porque pero me parece que eso tiene que funcionar!! En cuando me instale de nuevo en el piso de estudiantes lo probaré!! :D
    Gracias Berto ^^

  8. Francisco

    3 septiembre 2009

    La clave del hábito es hacer, repetir y repetir hasta que las cosas nos salgan de forma natural, sin necesidad de anotarlas en un gestor de tareas, o ponernos a pensar en ello.

    ¿Pero qué hacer cuando tenemos un mal hábito arraigado en nosotros? ¿Cómo sacarlo? Tal vez pueda ser un tema interesante a tratar, doc.

    • miguel

      9 septiembre 2009

      Llego tarde… las vacaciones!!

      Si de igual forma te ayuda a realizar una acción también te ayudará a realizar lo inverso, a no realizar una acción. Un ejemplo, ¡poner una marca por cada día que no te comas las uñas!. El problema es que está tan arraigado que lo haces casi de forma inconsciente pero ver el calendario influirá en que te resistas, al final es cuestión de fuerza de voluntad.

      En mi caso funcionó… ¡Oh, voy a colorear un cuadro completo…! snif snif

      • Berto Pena

        9 septiembre 2009

        Sí, jeje, así es. Generalmente introducimos un nuevo hábito para contrarrestar o eliminar otro. Lo importante del método es tener SIEMPRE a mano y visible el calendario. Que “te recuerde” que debes hacer esto/que no debes hacer esto otro.

  9. Shooter

    3 septiembre 2009

    Excelente Post, Ademas que nadie como Jerry Seinfeld! Los hábitos son mas sencillos de crearlos, cuando creamos un compromiso serio con nosotros o con alguien mas para seguirlos. Como bien lo escribes después de un rato, se convierten en una costumbre y un habito!

  10. Fernando

    23 octubre 2009

    Hola, un saludo muy especial para todos…

    Berto (Master!!!)
    puedo compartirles algo de un curso que tomé hace algunos años con este enfoque y allí nos decían que una persona adquiere un hábito cuando realiza la actividad durante 21 días seguidos, es muy probable y juntándolo con este método, quizás más.
    Ahora, a nosotros como adultos nos cuesta cierto trabajo adaptarnos, ordenarnos, etc, podemos mejorar en muchos aspectos de nuestra vida, desde luego: con metodología y dedicación, pero el foco entonces deben ser nuestros hijos para evitarles este percance que a algunos nos agobia.

    Un abrazo.