Después de meses, meses y más meses siéndole fiel a Camino, le he engañado con otro: Firefox. Sí, todo queda en casa, pero es una infidelidad. Siempre lo he tenido cerca, junto a Camino, y siempre lanzándome miradas insinuantes y hasta lascivas. Y al final he caído.
¿Por qué? ¡Qué extensiones! Al final han podido más las extensiones, largas, interminables y voluptuosas de Firefox que la velocidad de Camino y su mejor integración con Tiger. Y es que, una vez que pruebas ciertas extensiones (Gmail, Google Calendar, Tab Mix Plus, Greasemonkey… ¿Cómo volver atrás? Lo siento Camino, lo nuestro se acabó. (Aunque siempre nos quedará el Dock.)



savior1980
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