Tony Alleyne, un súper fan de la saga Star Trek, y que un buen día decidió convertir su casa en el interior de la nave Voyager, ha caído en bancarrota. Este hipertrekkie comenzó a construir su “casa-voyager” poco después de su divorcio, pero su sueño (¿quién ha dicho que soñar es gratis?) ha terminado por tornarse en pesadilla. Una pesadilla muy cara.

Tony Alleyne en el “puente” de su Voyager
Durante un tiempo Tony puso su apartamento a subasta en eBay, pero los 2 millones de dólares que pedía por él parece que no animaron a muchos. 100.000 libras después, el proyecto ha terminado y a pesar del fracaso financiero, él sigue admitiendo orgulloso “que el proyecto ha merecido la pena”. @ Vía The Uber-Review




DAVID
TOOOOOOOOOOOOOOONTO